La ciencia ficción vuelve a llamar a la puerta de Ridley Scott y él dice que abrió sin dudarlo
El director británico regresa al género que lo consagró con una adaptación de la novela postapocalíptica de Peter Heller, un guion que lo sedujo a tal punto que lo incluyó en un podio personal donde solo conviven con Alien y Marte. Antes del estreno, le pidió a su guionista que reescribiera el tercer acto para sumar a Jacob Elordi en una escena que no existe en el libro.
Imaginen la luz gris de un set enorme, ese olor particular a cable quemado y a café recalentado que sobrevuela cualquier rodaje de ciencia ficción, y a un señor de casi años caminando entre cámaras con la misma autoridad con la que debe haber caminado por los pasillos de la nave Nostromo hace ya varias décadas. Eso es, más o menos, lo que vuelve a pasar con Ridley Scott y su nueva película, La constelación del perro, la adaptación de la novela postapocalíptica de Peter Heller que el director británico presenta como uno de los trabajos más personales del último tramo de su carrera.
Lo que llama la atención de este regreso no es solo que Scott vuelva a un género que le dio buena parte de su reputación, sino la forma en la que él mismo describe el efecto que le produjo el guion de Mark L. Smith desde la primera lectura. En una entrevista con la periodista Martina Barone para la revista GQ, Scott ubicó esa reacción inmediata en una categoría que, según sus propias palabras, reúne apenas tres títulos en toda su trayectoria: Alien, el octavo pasajero; Marte, y ahora La constelación del perro.
Un podio íntimo de solo tres guiones
- Alien, el octavo pasajero (1979), la ópera prima de Scott en ciencia ficción y una de las piedras angulares del género.
- Marte (The Martian, 2015), la adaptación de la novela de Andy Weir que fue un éxito de crítica y público.
- La constelación del perro (The Dog Stars), la nueva película basada en la novela de Peter Heller.
Que un guion haya convencido a la primera no significó, sin embargo, que quedara intacto. Scott le encargó a Smith una reescritura del tercer acto para incorporar a Jacob Elordi en una situación que en la novela directamente no ocurre. El director justificó el ajuste con la necesidad de lo que él llamó una perspectiva realista, una decisión que no sorprende a quienes conocen su historial: las modificaciones que Scott le hizo al guion original de Dan O'Bannon para Alien están entre las páginas más comentadas de los archivos del cine de ciencia ficción, y el resultado de aquella película terminó marcando a fuego la historia del género.
“Para mí hay muy pocos guiones que te atrapan desde la primera lectura. Alien fue uno, Marte fue otro y este es el tercero.”Ridley Scott, en entrevista con Martina Barone para GQ
Lo de la palabra en guaraní que a veces se me cuela cuando la historia lo amerita va hoy por cuenta del ñeheñói, que en idioma guaraní significa justamente el acto de hablar, de dar el primer decir sobre algo. Y la verdad es que este regreso de Scott al género da ganas de ñeheñói, de ponerlo en palabras, porque no todos los días un director de su trayectoria decide sentarse frente a un material nuevo y decir, sin vueltas, que lo conquistó antes de terminar la primera página.
Un personaje que no estaba en el libro
El movimiento más comentando de la producción tiene que ver, justamente, con Jacob Elordi. El actor australiano se suma al elenco en un rol que la novela de Heller no contempla, y lo hace en un punto de la historia, el tercer acto, donde Scott sintió que hacía falta una mirada adicional para sostener lo que él llama la perspectiva realista del relato. Es una intervención de manual en la carrera del director:Scott lee, se entusiasma, y después le pide al guionista que ajuste lo que considera necesario para que la película funcione como película y no como una simple traducción del libro. La constelación del perro llegará a las salas con esa marca, la de un director que sigue eligiendo pelearse con los guiones que ama hasta dejarlos a la medida de su obsesión.
Si me permiten la opinión, y sé que a veces una se deja llevar, lo que más me interesa de este anuncio no es el retorno en sí mismo sino la señal que da: la de un Ridley Scott que, a esta altura de su carrera, sigue leyendo guiones como quien busca un tesoro y, cuando lo findo, no tiene miedo de pedirle al guionista que lo ayude a pulirlo hasta el último acto. Eso, para una servidora que creció viendo Alien en VHS y que se emocionó hasta las lágrimas con la supervivencia de Matt Damon en Marte, es una noticia que merece celebrarse con una buena taza de café y, por qué no, con un poco de ñeheñói bien puesto.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Alerta Litoral