Alerta Litoral  Buscar
Dólar oficial $1.530,00 0,00%Dólar blue $1.555,00 +0,65%Dólar MEP $1.536,70 -0,21%Riesgo país 490 pb +1,03%
MAR, 15 SEPT 2026
Entretenimiento

Diego Leuco y Sofi Martínez se reencontraron al aire, entre silencios en redes y mensajes borrados: 'La extraño más veces sí que no'

La expareja de periodistas aceptó un cuestionario cruzado en televisión y habló sin esquivar la pregunta más filosa: si todavía la extraña en el plano sentimental. Ocho años, un silencio en redes que empezó el mismo día de la separación y una colección de mensajes escritos y nunca enviados.

VC
Verónica CardozoCultura y espectáculos · 15 DE SEPT DE 2026 · lectura 4 min

Volví a ver el video dos veces antes de escribir esta nota, porque hay algo en la manera en que Diego Leuco esquiva la pregunta, mira hacia un costado y después encara a la cámara que me dejó dando vueltas toda la tarde. El estudio estaba encendido, las luces tibias y el clima era ese de las entrevistas íntimas donde se sabe que va a doler un poco aunque nadie levante la voz. Del otro lado, Sofi Martínez, con esa mezcla de firmeza y ternura que la viene acompañando desde sus primeros pasos en América Noticias, cuando todavía compartían la pantalla y, sobre todo, la vida cotidiana.

Los dos se separaron de manera definitiva en 2024, después de casi ocho años de relación y de haber conducido juntos un programa de televisión. Esta vez, en lugar de reencontrarse en un pasillo o cruzarse en una redacción, aceptaron sentarse frente a frente y someterse a un cuestionario cruzado con un conductor como mediador. La dinámica, simple y algo cruel como todas las dinámicas de este tipo, los obligó a repasar la historia en común con la distancia justa para que duela, pero no tanto como para que no se pueda mirar.

Lo que se dijeron al aire

  • Sobre la duración del vínculo: Leuco dijo que la relación tuvo dos etapas; Martínez aclaró que entre el inicio y el final pasaron ocho años.
  • Sobre el comportamiento en redes tras la ruptura: 'El día que nos separamos te silencié y hasta el día de hoy no aparecés en mis redes. Era mejor silenciarte que eliminarte', reconoció Martínez. Leuco, por su parte, admitió que le incomodaba seguir bloqueado.
  • Sobre la energía cotidiana: el conductor contó que extraña especialmente cómo es Martínez durante los fines de semana, una diferencia que ahora percibe con más claridad que cuando estaban juntos.
  • Sobre los mensajes que nunca llegaron: 'Millones de veces le escribí y después los borré. Yo soy de escribir largo', dijo Leuco, mientras ella respondió entre risas que efectivamente tiene talento para eso.
  • Sobre las fotos compartidas: Martínez contó que no las eliminó, pero modificó la configuración del teléfono para que no le apareciera la cara de su expareja en los recuerdos que el sistema dispara de manera automática.
  • Sobre qué día eliminarían si pudieran: Leuco no dudó. 'No hubo días tristes en nuestra relación, pero eliminaría ese', el de la separación.

Pero la pregunta que verdaderamente cortó el aire fue la más directa: si todavía la extraña en el plano sentimental. Leuco intentó rodearla durante algunos segundos, se acomodó en la silla y cuando creyó que el conductor iba a cambiar de tema, lo acorraló igual. La respuesta llegó con una honestidad algo desordenada, como las confesiones verdaderas: 'Muchas veces, sí. Más veces sí que no.'

Una manera de hacer las paces, o por lo menos de intentarlo

Hay algo que en Buenos Aires decimos cuando alguien decide poner lo íntimo en primer plano: se animó. Y eso es lo que hicieron los dos. Leuco, que se había construido una imagen más reservada, aceptó mostrar el archivo borrado de los mensajes que nunca llegaron a destino. Martínez, que suele manejar las redes con bisturí, reconoció que eligió silenciar antes que eliminar, una decisión que habla tanto de inteligencia emocional como de supervivencia digital. Es un detalle chico, pero para mí resume todo: cuando terminás una historia de ocho años, no querés borrar, querés no ver.

Ahora bien, ¿esto cierra algo o abre más preguntas de las que responde? Mi opinión, que es solo mía y que cada lector hará bien en confrontar con la suya, es que depende del cristal con que se mire. En mi caso, me gusta pensar que hay momentos donde cerrar significa volver a verse la cara y comprobar que la otra persona está bien, aunque duela un poco confirmar que ya no está en la nuestra. Es un cierre que en guaraní llamaríamos opa'ipe, algo así como el final amable: no el que borra, sino el que acepta que lo bueno terminó y, aun así, lo reconoce. Después de todo, si Leuco pudiera borrar un solo día, sería el de la separación. Eso, lejos de ser rencor, me suena a respeto por lo que fueron.

VC
Verónica CardozoCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo