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MAR, 08 SEPT 2026
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La pirámide LED que inventó Christopher Nolan para iluminar la guerra de Troya sin quemar a nadie en el intento

Un problema de tamaño y de seguridad en la primera escena rodada de "La Odisea" inspiró un artefacto único, creado en Beijing y usado después en todas las secuencias nocturnas de la superproducción.

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Verónica CardozoCultura y espectáculos · 8 DE SEPT DE 2026 · lectura 3 min

Imaginate la escena: cientos de extras, un templo reconstruido, caballos de madera y el equipo de filmación corriendo entre polvo y antorchas. Estamos en Aït Benhaddou, Marruecos, el pueblo de adobe que ya pisaron Gladiator y otras películas épicas. Es de noche, en plena filmación de la primera secuencia de La Odisea, el asedio a Troya, y alguien se da cuenta de que no tiene cómo iluminar esa locura. Por eso, un problema práctico terminó obligando al equipo a inventar un dispositivo LED que nunca antes había existido en un set.

Antes de La Odisea, Christopher Nolan ya había demostrado que no le gustan las soluciones fáciles. Le gusta rodar en celuloide, en lugares reales y con los recursos justos. En aquella entrevista con El País, cuando presentó Oppenheimer, hasta se quejaba de la dependencia creciente de la Inteligencia Artificial en el cine, una posición coherente con un director que prefiere construir las cosas con sus propias manos. Por eso no sorprende que, ante un problema técnico puntual, en lugar de contratar un proveedor externo, el equipo haya decidido fabricarse su propia fuente de luz.

Una solución a medida para un set imposible

La escena necesitaba una luz envolvente, de 360 grados, que pareciera fuego. Los focos convencionales servían para algunas tomas, pero cuando había que cubrir cientos de metros cuadrados con atmósfera de incendio, no daban abasto. Encender fuego real en un set de ese tamaño era directamente descartado por seguridad. Ante ese callejón, el director de fotografía Hoyte van Hoytema, que ya había brillado en Tenet, Interstellar y Dunkirk, se sentó a pensar con su programador de confianza, Noah Shain, y juntos dieron forma a la idea.

“Me pregunté si podríamos crear una fuente de fuego impresionista que se comportase exactamente como el fuego, que tuviese más o menos la misma forma, que se pudiese mover con facilidad y que estuviese alimentada con baterías.”Hoyte van Hoytema, director de fotografía

La respuesta se llamó Pyrahedron, un nombre que mezcla pirámide con algo de pirotecnia, y que en el rodaje suena casi como un juego de palabras en guaraní, donde piré significa fuego, aunque los creadores ni se hayan acordado del dato. Básicamente, es una pirámide hecha con tres triángulos equiláteros de casi un metro de lado. Cada cara lleva seis circuitos hexagonales con seis LEDs COB cada uno, lo que suma 36 píxeles por cara. Lo que cambia respecto a un panel LED plano es que la luz sale en tres dimensiones, como si la fuente estuviera viva.

Cómo funciona el artefacto en la práctica

  • Se fabricaron dos versiones: las Dumb Pyra, con un patrón de fuego fijo conectado a batería, y las Smart Pyra, que ofrecen 36 aspectos distintos y se controlan desde una consola de luces.
  • Ambas podían reproducir videos de llamas reales a baja resolución, lo que sumaba una capa extra de realismo.
  • Se podían pegar a paredes, atornillar a estructuras o apoyar en el piso sin problemas, gracias a la estabilidad geométrica de la pirámide.
  • Las mediciones de exposición rondaban T4 a unos tres metros con ISO 500, más que suficiente para las cámaras del rodaje.

Los dispositivos se mandaron a fabricar en Beijing, y del embarque llegaron varias unidades que enseguida empezaron a multiplicarse por el set. Al principio eran una ocurrencia para salvar la noche en Troya. Pero la verdad es que funcionaban tan bien que terminaron usándose en todas las escenas nocturnas de la película. Tal cual lo resumió van Hoytema, eran creíbles, se podían producir en masa, eran fáciles de transportar y se volvieron la luz preferida de la producción.

A mí, como espectadora y como alguien que sigue el detrás de escena de las grandes películas, esto me parece una de las mejores noticias del año. En un presente donde muchas veces se resuelve todo con un truco digital, que un director se siente a diseñar un objeto físico, lo mande a fabricar y termine resolviendo el problema me da una sensación de cine del bueno, del que se hace con las manos. Es, en el fondo, una historia muy de Nolan: convertir un problema técnico en un personaje más del rodaje, con nombre propio y protagonismo absoluto.

VC
Verónica CardozoCultura y espectáculos

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