Alerta Litoral  Buscar
Dólar oficial $1.530,00 -0,33%Dólar blue $1.545,00 +0,32%Dólar MEP $1.539,90 +0,44%Riesgo país 491 pb 0,00%
VIE, 11 SEPT 2026
Vida

Chaco quiere tejer una red de salud mental que no deje a nadie solo después de la crisis

Un proyecto que se debate en la Legislatura provincial propone ordenar bajo un mismo paraguas a los profesionales, los centros y los dispositivos que ya funcionan dispersos, con equipos territoriales, guardias para crisis durante todo el año y un plan de cuidados obligatorios después de cada internación.

EB
Elena BianchiSociedad · 11 DE SEPT DE 2026 · lectura 4 min

Las paredes del pasillo central de la Legislatura del Chaco todavía huelen a mezcla fresca de pintura y a café del kiosco del subsuelo, y allí, entre el ruido de los expedientes y los pasos apresurados de los asesores, avanza un debate que lleva meses madurándose: el de organizar, de una vez y con reglas claras, la oferta de salud mental que el Estado provincial ya tiene, pero que funciona como un archipiélago. La propuesta lleva el nombre formal de creación de la Red Provincial de Salud Mental Comunitaria y, aunque no se trata de inventar nada desde cero, pone por primera vez sobre la mesa un mapa único, con responsabilidades asignadas y plazos concretos.

Un mapa en nodos para no quedar a merced del código postal

La idea central es dividir a la provincia en nodos regionales de salud mental que se correspondan con las regiones sanitarias que ya existen. Cada nodo, según el texto, deberá hacer un relevamiento de la población a la que le toca llegar, de los servicios que efectivamente están disponibles y de las barreras concretas, geográficas y económicas, que hoy impiden que una persona llegue a una consulta. En esos nodos se irán sumando, de manera progresiva, equipos interdisciplinarios integrados por psicólogos, psiquiatras, enfermeros, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales y acompañantes terapéuticos, una combinación que hoy, en el interior profundo del Chaco, es más la excepción que la regla.

El proyecto detalla que esos equipos deberán salir del consultorio: consultas ambulatorias, sí, pero también visitas domiciliarias, intervenciones en el momento mismo de la crisis y, sobre todo, un seguimiento posterior a las internaciones que hoy, en muchos casos, se corta cuando al paciente le dan el alta. La iniciativa también contempla la puesta en marcha de centros comunitarios, hospitales de día, espacios de rehabilitación psicosocial y dispositivos de acompañamiento familiar, con un objetivo que atraviesa toda la propuesta y que los propios equipos técnicos resumen en una sola idea: que la atención no se agote en la emergencia y que la reintegración educativa, laboral y social sea parte del tratamiento.

Después de la internación, un plan obligatorio y con nombre propio

  • Establecer un Plan Individual de Cuidados para los casos que lo requieran, elaborado por un equipo responsable designado.
  • Garantizar que ese plan contemple no solo al paciente sino también sus necesidades familiares y comunitarias.
  • Crear una estrategia provincial de atención de crisis disponible las veinticuatro horas, los trescientos sesenta y cinco días del año.
  • Definir protocolos regionales para recibir consultas, evaluar al paciente, actuar ante situaciones de riesgo y asegurar la continuidad del seguimiento.
  • Integrar los programas provinciales vigentes de prevención del suicidio en una misma línea de trabajo.
  • Priorizar el seguimiento de las personas en situación de riesgo y desarrollar acciones de posvención para quienes atraviesan el duelo por una muerte por suicidio.

Plazos, formación y una pregunta abierta sobre el financiamiento

Si el proyecto se convierte en ley, el Ministerio de Salud chaqueño tendrá ciento ochenta días corridos para presentar un plan de implementación con metas a cinco años, un detalle que los equipos técnicos que siguieron el debate señalan como una señal de seriedad: no se trata de una declaración de buenas intenciones, sino de un compromiso con tiempos y resultados medibles. En el mismo texto se prevé además la capacitación obligatoria para los trabajadores de los servicios involucrados, una cuestión que las propias asociaciones de profesionales venían reclamando porque, como explican, de poco sirve sumar dispositivos si los equipos no están preparados para sostenerlos en el tiempo. Lo que el proyecto no termina de resolver, y que probablemente vuelva al centro de la discusión en las comisiones, es de dónde saldrán los recursos adicionales para sostener una red de estas características en una provincia con la estructura sanitaria que tiene el Chaco, una pregunta que, por ahora, no aparece respondida en el articulado. Mientras tanto, en los pasillos de la Legislatura, el debate sigue su curso con la misma mezcla de pintura fresca y café de siempre, y con la certeza de que, más allá del texto que termine saliendo, la discusión ya instaló una idea que hasta hace poco parecía imposible: que la salud mental, en el Chaco, deje de ser un rompecabezas de piezas sueltas para empezar a parecerse, de una vez, a una red.

EB

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo