Alerta Litoral  Buscar
Dólar oficial $1.535,00 +0,33%Dólar blue $1.545,00 0,00%Dólar MEP $1.537,90 +0,49%Riesgo país 491 pb 0,00%
JUE, 10 SEPT 2026
Entretenimiento

Moria Casán bajo fuego: dos hijos de su ex pelean en los tribunales por la serie de Netflix que retrata a su padre

A menos de un mes del estreno, Ramiro Vadalá amplió la demanda que ya había iniciado su hermana Ingrid. Piden plata y disculpas públicas, pero no que se cambien las escenas. La defensa de la vedette salió a cruzar los argumentos.

VC
Verónica CardozoCultura y espectáculos · 10 DE SEPT DE 2026 · lectura 3 min

Me imagino la redacción de Netflix recibiendo los papeles uno tras otro, como si la ficción se les hubiera escapado de la pantalla y hubiera aterrizado, con todo su peso, en un juzgado de Buenos Aires. A menos de un mes del debut de la serie biográfica de Moria Casán en la plataforma, la familia del exmarido de la vedette pasó de la queja en los medios a la litigation pura y dura, y el frente judicial ya tiene dos causas abiertas en paralelo.

La primera en moverse fue Ingrid Vadalá, que ya tuvo su primera audiencia. Ahora se le sumó su hermano Ramiro, quien no se quedó en el molde familiar: además de demandar a Netflix, a la productora y a la propia Moria, decidió sumar como demandado a Javier Van de Couter, el director del proyecto. La primera cita en los tribunales por esta segunda causa quedó agendada para fines de septiembre, así que la novela promete capítulos varios.

Qué le reclaman concretamente a la serie

  • Daño psicológico, daño moral y perjuicio a la imagen de su padre, el exmarido de Moria.
  • Una representación del personaje en situaciones de consumo de sustancias y de violencia que, según los hijos, habilitó críticas públicas sobre su figura.
  • Una escena puntual en la que el personaje aparece desnudo frente a una hija menor de edad.
  • Un resarcimiento económico, cuyo monto se discutirá más adelante, y un pedido de disculpas públicas. La serie, en principio, no se editaría.

Un detalle no menor para entender el caso: la producción nunca menciona el apellido Vadalá. Al personaje se lo llama siempre por su nombre de pila, lo que abre un debate interesante sobre hasta dónde llega la ficción cuando retrata a personas del entorno íntimo del protagonista sin nombrarlas formalmente. Los hijos, igual, se reconocen en esa silueta y dicen que el daño es concreto.

La defensa de Moria y un dato del pasado

“¿Y eso es menospreciar a alguien? ¿Ser mecánico es despreciar a alguien?”César Carozza, abogado de Moria Casán

Carozza salió al cruce especialmente de uno de los puntos de la demanda, la supuesta lesión al honor por una escena en la que el personaje es presentado con un origen humilde y un pasado trabajando de mecánico. El letrado eligió la pregunta retórica como escudo y dejó planteada la discusión: para él, la serie no agravia, describe. Y para sumar nafta al debate, los hermanos deberían recordar que en 2007 su propio padre, Luis Vadalá, contó en primera persona varios de esos episodios durante Gran Hermano Famosos, con cámaras prendidas las 24 horas. Un antecedente que la defensa seguramente va a esgrimir cuando empiece el intercambio formal en los tribunales.

Yo te soy honesta, querida lectora, querido lector: cada vez que una biografía se mete en la sala de la casa, la cocina y la cama del protagonista, alguien termina pidiendo que se baje la persiana. Entiendo el dolor de los hijos, claro que sí, porque ver a tu padre convertido en personaje, desnudo y vulnerable en una escena que después va a circular por el mundo, no es un regalo de cumpleaños. Pero también me parece válido que una mujer como Moria, que lleva décadas alimentando la pantalla con su propia vida, pueda mirar hacia atrás sin pedir permiso a cada paso. La pregunta que te dejo flotando es la misma que me hago mientras escribo: ¿una producción biográfica debería tener límites legales a la hora de retratar a personas del entorno del protagonista, o alcanza con el derecho a réplica y las disculpas? Mientras los abogados debaten, la serie sigue ahí, en el catálogo, haciendo su propio ruido. Ñande arambote, como decimos los que mamamos algo de guaraní: somos un rejunte de historias ajenas que nos terminan explicando a nosotros mismos.

VC
Verónica CardozoCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo