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VIE, 09 OCT 2026
Entretenimiento

Martín Bossi se saca el traje del imitador y se anima a seis personajes que lo arriesgan de verdad

La serie Amores inesperados, escrita y dirigida por Marcos Carnevale, lo muestra en seis roles dramáticos y cómicos que rodó hace cuatro años y recién ahora llega a Disney+. Un repaso por un proyecto que, según él mismo, lo obligó a dejar de actuar para "ser".

VC
Verónica CardozoCultura y espectáculos · · lectura 4 min
Martín Bossi se saca el traje del imitador y se anima a seis personajes que lo arriesgan de verdad

Lo confieso: cuando prendí la nota sobre el regreso de Martín Bossi a las series con un proyecto donde encarna seis personajes distintos, se me vino a la cabeza aquella imagen que arrastramos muchos desde los noventa, la del chico que se transformaba en Susana Giménez o en Moria Casán en una gala de televisión, con un gestoexactoy un pelo de más. Ese Bossi, el del histrionismo controlado y el humor filoso, parecía tener poco quever con un actor que se sienta frente a un director y le dice, mirándolo a los ojos, que él no actúa: que directamente es el personaje que le toca en suerte. Y sin embargo, en Amores inesperados, esa es exactamente la propuesta: seis episodios independientes, seis historias, seis hombres diferentes, todos atravesados por un mismo vértice, el amor en sus variantes más inesperadas.

La serie fue escrita y dirigida por Marcos Carnevale, un nombre que para Bossi no aparece por casualidad. Con él ya había coincidido en cine, y esa química previa se nota en el tono de los capítulos, que van de la comedia más liviana al melodrama contenido sin que la cosa se caiga. La particularidad del reparto está en el lugar que ocupa Bossi: él es el hilo conductor, pero cada historia lo obliga a desaparecer detrás de un personaje que no tiene nada quever con el anterior. Hay un ladrón, un enfermero, un mozo, un empleado de peaje, un profesor de tenis y un hombre encerrado en un departamento durante las fiestas. A su lado, un elenco de los nuestros: Betiana Blum, Osvaldo Santoro, Patricia Palmer, Eleonora Wexler, Jorgelina Aruzzi, Julieta Cardinali, Lula Rosenthal y Karina Hernández, entre otros.

Un método extremo, casi kamikaze

Bossi lo planteó sin vueltas en una de sus declaraciones: "Soy un pésimo actor. Soy muy mal actor porque no sé actuar. Yo 'soy' esos personajes". La frase, que parece un juego de provocación, en realidad condensa el método que lo acompaña desde hace décadas y que, según contó, sus propios profesores de teatro le marcaron como algo excesivo. Para este proyecto, esa forma de trabajar se volvióindispensable: rodada hace cuatro años y guardada en un cajón hasta desembarcar ahora en Disney+, cada episodio se filmó de manera independiente, lo que le permitió a Bossi meterse de lleno en un universo y salir antes de empezar el siguiente.

El rodaje no fue parejo. Los tres capítulos de tono más cómico, los del ladrón, el del peaje y el del profesor de tenis, salieron relativamente rápido, casi como un recreo. Los de carga dramática densa, en cambio, le demandaron una preparación emocional sostenida durante semanas. En esa etapa aparece un consejo que Bossi atesora y que le dio nada menos que Graciela Borges, a quien llama cariñosamente "enano" en su recuerdo: "Enano, no tenés que estar cómodo, un actor que está cómodo más de dos veces seguidas me preocupa". La frase le quedó sonando como una sentencia y, según contó, fue la brújula que usó en este trabajo: buscar la incomodidad para encontrar registros nuevos.

Hay algo que me gusta mucho de este proyecto y que quiero compartir, más allá de cualquier análisis: la decisión de poner al amor como eje frente a un catálogo de plataformas saturado de suspenso y violencia. Bossi mismo lo dijo con una expresión que me parece precisa: "Es como un respiro". Y eso se nota en el tono general de Amores inesperados, que no esquiva los temas difíciles pero los envuelve en una tibieza que, a mi entender, es casi terapéutica para estos tiempos de pantalla fría. Cada capítulo cuenta una manera distinta de quererse o de perderse en el intento: el amor obsesivo, el imposible, el no correspondido, el sorprendente y el temido conviven en estos seis relatos como una pequeña enciclopedia sentimental, de esas que uno quisiera releer de a poco, con un café de por medio, en una noche cualquiera de semana.

“Soy un pésimo actor. Soy muy mal actor porque no sé actuar. Yo 'soy' esos personajes.”Martín Bossi

Tengo que confesar algo que no esperaba: terminé esta nota con la sensación de que Bossi se corrió del lugar cómodo que el público le tenía asignado y eso, lejos de asustarlo, parece haberlo liberado. Si me preguntan a mí, y sé que no me lo preguntaron, el verdadero riesgo de Amores inesperados no está en los seis personajes, sino en atreverse a mostrarlos uno por uno, sin red, sin la muleta de la imitación. Y por eso me alegra que la serie, aunque rodada hace cuatro años, llegue ahora, cuando el oficio del actor protagonista parece más sólido que nunca. Yo, particularmente, pienso darle play al primer episodio esta misma noche, dejando que el ladrón entre primero, como en una película de antes. Ánimo, ñande (en guaraní, "nuestro") público, que vale la pena asomarse a estas seis historias sin la muleta delBossi conocido, y dejarse llevar por el que se animó a ser, simplemente, otros.

VC
Verónica CardozoCultura y espectáculos

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