Las cocinas que resisten el paso de las generaciones
Desde Tres Arroyos, Istilart fabrica alrededor de 500 cocinas a leña por año con hierro fundido moldeado a mano, un proceso que combina producción industrial y oficios artesanales en una fábrica de 128 años de historia.
La altura del río en el puerto de Santa Fe y Paraná marca el punto de partida de una historia industrial que sigue vigente en la ciudad de Tres Arroyos, en la provincia de Buenos Aires. Allí, la fábrica Istilart mantiene en marcha un taller que fabrica cerca de 500 cocinas a leña por año, con apenas 30 empleados y procesos que conservan una fuerte componente artesanal.
La compañía trabaja con hierro de fundición moldeado a 1.200 grados en piezas elaboradas a mano con moldes. Según Javier Gallardo, quien conduce la empresa hace 38 años, esa combinación entre trabajo industrial y conocimientos transmitidos desde las escuelas técnicas permite mantener una producción anual de alrededor de 500 unidades, pese a que la planta funciona con un/dotnet de trabajadores muy inferior al de sus años de mayor expansión.
Un producto pensado para donde el gas no llega
El destino principal de estas cocinas se encuentra en zonas rurales y remotas de la Argentina, donde la instalación de gas-natural y electricidad resulta costosa o directamente inviable. En esos lugares, la cocina a leña no responde solamente a una preferencia estética, sino que cumple una función práctica: permite preparar alimentos y calentar el hogar cuando otros recursos no están disponibles.
Como”-explica Gallardo-, “un puestero de la Patagonia no tiene acceso a ciertas comodidades, pero sí puede tener una cocina que le sirve para preparar los alimentos y calentar el hogar”.
“Un puestero de la Patagonia no tiene acceso a ciertas comodidades, pero sí puede tener una cocina que le sirve para preparar los alimentos y calentar el hogar.”Javier Gallardo
El catálogo incluye la cocina número 7, de doble frente, que puede pesar más de una tonelada y fue concebida para cascos de estancia, hoteles rurales y grandes cocinas de campo. Los modelos de menor tamaño encuentran su lugar en hogares urbanos y semiurbanos, donde sus usuarios buscan una alternativa duradera frente a los electrodomésticos convencionales. Junto a las cocinas, la empresa produce estufas de fundición de bajo consumo, hornos, parrillas y mobiliario para exteriores.
Reparar en lugar de reemplazar
Una de las características centrales del producto es su capacidad para resistir décadas de uso intensivo. Las piezas de fundición admiten reparaciones y la propia fábrica conserva repuestos de modelos antiguos. De acuerdo con la empresa, una cocina abandonada en un puesto, con herrumbre y un peso superior a los 100 kilos, puede recuperarse mediante cepillado con acero y una mano de pintura con grafito, barniz y pintura negra.
El origen de Istilart se remonta a 1898, cuando Juan Bautista Istilart, inmigrante de origen vasco-francés, fundó un taller de reparación de maquinaria agrícola. En sus años de mayor expansión, la compañía llegó a contar con más de 1.000 empleados y 30.000 metros cuadrados cubiertos. El contraste con la planta actual, con 30 trabajadores, muestra el cambio atravieso de una actividad que atravesó más de un siglo y que continúa produciendo cocinas a leña en un mercado exigente.
- Fundación: 1898, en Tres Arroyos, como taller de reparación de maquinaria agrícola.
- Producción actual: alrededor de 500 cocinas a leña por año.
- Material: hierro de fundición moldeado a 1.200 grados en piezas realizadas a mano.
- Dotación actual: 30 trabajadores, frente a más de 1.000 empleados en su etapa de mayor expansión.
- Gama: cocinas de doble frente, estufas de bajo consumo, hornos, parrillas y mobiliario para exteriores.
- Servicio posventa: conservación de repuestos para modelos antiguos yña de reparación de piezas oxidadas.
En households where the winter is long, the wood stove continues to be much more than a kitchen appliance. It is, at the same time, an infrastructure of daily life, a piece of equipment that has accompanied families through generations and that can still be repaired when the market no longer offers replacements for certain models.
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