Empate con sabor a poco: el Rojo no pudo quebrar al Ciclón en Avellaneda
Arrayago abrió la cuenta de cabeza, Farías lo igualó con un golazo y el 1-1 dejó a Independiente sexto en la Zona A, a tres puntos del líder, mientras San Lorenzo sigue buscando su identidad.
El seis minutos del primer tiempo ya había gritado el gol y yo todavía estaba acomodando el cuaderno. Centro desde la derecha, Arrayago se zambulló en el segundo palo y la mandó a guardar de cabeza, de pique al piso. El Rojo se había puesto en ventaja rápido, de la manera que más le gusta a su gente: con actitud y con un juego aéreo que esta noche funcionó.
Un primer tiempo que pintaba para goleada
Independiente manejó la pelota, generó y llegó. Ávila estrelló un cabezazo en el travesaño a los 32 minutos y Montiel casi firma un gol de otro partido con un córner olímpico que Devecchi mandó al corner sobre el final. El Rojo era más, merecía más. San Lorenzo, en tanto, apenas se arrimaba con un remate de Auzmendi a los 28 que se fue sin dirección. Poca cosa del Ciclón en esos primeros cuarenta y cinco.
Pero el fútbol tiene esa costumbre de darte cachetazos cuando creés que todo está controlado. A los cinco del complemento, Farías agarró la pelota cerca del área, se acomodó y sacó un derechazo que se clavó en el ángulo derecho de Rey. Golazo. Silencio en el Libertadores de América y partido nuevo.
Lo que dejó el empate en las tablas
- Independiente suma 14 puntos y quedó sexto en la Zona A, a tres unidades del líder.
- San Lorenzo alcanzó los 11 puntos y se ubica noveno en el mismo grupo.
- El Rojo volvió a mostrar solidez defensiva pero le faltó cerrar el partido cuando lo dominaba.
- El Ciclón rescató un punto con muy poco y se sigue alejando de los puestos de arriba.
En la última jugada del partido, un córner encontró a Arboleda bajando la pelota para Auzmendi, que remató de taco y la vio pasar cerquita del poste. Casi el segundo del Ciclón, casi la victoria del Rojo. Casi. Al final, un empate que deja a Independiente con la bronca de no haber liquidado cuando estaba para hacerlo y a San Lorenzo con la sensación de haberse llevado algo de Avellaneda sin merecerlo demasiado.
Lo que viene
Ahora se viene una parada brava para el Rojo: visita a Unión el sábado 19 de septiembre a las 16.45, un partido clave para ver si este equipo puede acercarse a la punta o si el empate de esta noche empieza a marcar el techo de esta etapa. San Lorenzo, mientras tanto, recibe a Boca el domingo 20 a las 14.45 en un clásico que le puede cambiar el ánimo a una semana que arrancó con muy poco fútbol. Por lo pronto, me quedo con la imagen de Arrayago gritando el gol con la gente del Rojo y con la certeza de que a este Independiente todavía le falta el tiro de gracia.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Alerta Litoral