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MAR, 06 OCT 2026
Deportes

El centro de Leo y el cabezazo de Otamendi: Argentina le gana a Benín en la noche de los abrazos

Messi arrancó desde el banco, entró con sus hijos y firmó la asistencia. El segundo gol del partido aún no aparece en el Monumental, donde el capitán se despide rodeado de campeones del mundo.

WM
Walter MambrínDeportes · · lectura 3 min
El centro de Leo y el cabezazo de Otamendi: Argentina le gana a Benín en la noche de los abrazos

El Monumental se paró, se prendió y contuvo la respiración. Después de un primer tiempo chato, con más dudas que certezas, Lionel Messi tomó la pelota por la banda izquierda y mandó un centro preciso. Nicolás Otamendi se anticipó a la defensa de Benín y conectó con la pierna derecha para poner el 1 a 0 parcial. Lo que había sido una noche de emociones contenidas se transformó en una caricia futbolera. La gente, esa gente grande que va a la cancha y no se olvida de nada, todavía no lo podía creer del todo: Messi se iba y el equipo, en el arranque del complemento, respondió.

Una primera mitad con más aplausos que fútbol

Los primeros cuarenta y cinco minutos quedaron lejos de lo esperado. Argentina tuvo la pelota, como casi siempre, pero le faltó profundidad. Scaloni repitió los mismos once para el segundo tiempo, una señal de que el DT no quedó conforme con lo que vio. El arco de Benín, defendido por Dandjinou, se cerró bien: el guardameta desvió un tiro libre de Messi y le ahogó el grito a Julián Álvarez, que quiso gambetearlo dentro del área y se topó con las manos del uno. Messi tuvo otras dos chances claras: una con un centro de De Paul al área chica que no llegó a conectar con la zurda, y otra con un pase de Lautaro Martínez que terminó en un remate desviado, marcado hasta el hartazgo.

Los regalos que le hicieron al diez

La noche arrancó con el escenario que merecía Messi. Ingresó al campo acompañado por sus hijos, bajo una lluvia de luces y bengalas, con una camiseta gigante con su número desplegada en la tribuna. A los diez minutos, el árbitro detuvo el partido para que el Monumental le regalara una ovación cerrada. El capitán levantó los brazos, miró al cielo y se quebró. También estuvieron presentes campeones del mundo de distintas camadas, citados por la voz del estadio, y en el entretiempo el músico Gaspar Benegas se hizo cargo del show musical. La fiesta estuvo a la altura de la despedida. Ahora falta que el equipo la termine de honrar en lo que queda del segundo tiempo.

Lo que dejó la visita de Benín en el arco de Dibu

No todo fue monólogo argentino. El conjunto africano también avisó. Emiliano Martínez tuvo que responder ante Olaïtan y Ouorou, y Tosin malogró una definición entrando al área después de una escalada de Aloko por izquierda. Los espacios existieron y Scaloni lo sabe: el equipo regaló más de lo que el resultado parcial admite. En el complemento, con la ventaja y el Monumental de pie, Argentina tiene la chance de regalarle a Messi una despedida con más goles.

Me quedo con una imagen: Messi parado en el área, con la pelota quieta, y todo el Monumental esperando el centro que finalmente llegó. El próximo compromiso de la selección será el martes ante Angola, en Luanda, pero esa ya es otra historia. Esta noche, en la cancha de siempre, el diez recibió el homenaje que merecía y el equipo le devolvió, por ahora, un gol. Todavía hay tiempo para más.

WM

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