Alerta Litoral  Buscar
Dólar oficial $1.535,00 0,00%Dólar blue $1.555,00 0,00%Dólar MEP $1.544,10 0,00%Riesgo país 512 pb +0,59%
LUN, 31 AGO 2026
Tecnología

¿Y si el que inventó la bomba ahora nos quiere salvar de la IA? Bill Gates propone un gendarme mundial

El cofundador de Microsoft publicó un plan que mezcla inspecciones nucleares, reglas de aviación y el protocolo de ozono para crear un organismo supranacional que audite sistemas de inteligencia artificial. Mientras tanto, intenta juntarse con Xi Jinping en noviembre para que China se sume. Las propuestas concretas, los impuestos a robots y los límites que él mismo reconoce.

IM
Ignacio MüllerTecnología · 30 DE AGO DE 2026 · lectura 4 min

A ver, muchachos: el mismo tipo que amasó una fortuna vendiéndonos Windows 95 ahora nos dice que la inteligencia artificial necesita un policía global. No, no es joda. Bill Gates, el señor que supo combinar Excel y Office hasta volverlos obligatorios en cada oficina del país, publicó esta semana un documento en el que propone crear un organismo supranacional para supervisar el desarrollo de la IA. Traducido al santafesino: quiere que haya alguien que controle a los que controlan a las máquinas, porque parece que no nos alcanza con los controles que ya tenemos.

¿Y cómo se supone que funciona ese gendarme mundial?

Gates tomó elementos de tres marcos que ya existen en el mundo real. El primero es el régimen de inspecciones nucleares, ese mismo que se aplica en centrales como Atucha I y II, donde vienen inspectores internacionales a revisar que no armes una bomba en el galpón de atrás. El segundo son los estándares de la aviación civil, los mismos que regulan desde el avión de Aerolíneas Argentinas hasta los vuelos low cost que te llevan a Florianópolis por dos mangos. El tercero es el protocolo que frenó el agujero de ozono, el que sacó los aerosoles de los supermercados en los noventas y nos salvó la piel, literalmente. La idea es copiar y pegar esa lógica al mundo de la IA: auditorías periódicas, normas comunes, sanciones para el que se pase de rosca.

Eso sí, Gates dejó un agujero grande: no dijo qué institución existente debería absorber este rol ni cuál habría que crear de cero. ¿La ONU? ¿La OCDE? ¿Un ente nuevo con sede en algún país neutral? Misterio. Lo que sí dejó claro es que sin Estados Unidos y China sentados en la misma mesa, no hay arreglo que valga.

“Si Estados Unidos toma primero la iniciativa para establecer restricciones sobre ciertos modelos, China podría sumarse. El mundo entero se sumaría a esa iniciativa.”Bill Gates

¿Y qué tiene que ver China en todo esto?

El equipo de Gates está moviendo fichas para un encuentro con Xi Jinping, el mandamás chino, previsto de manera provisoria para noviembre. Todavía no está confirmado, pero la idea es concreta: si Washington mueve primero, Pekín se prende. Es la misma lógica del juego de las figuritas difíciles: el primero que pega la figurita en el álbum marca la tendencia y el resto copia. Gates apuesta a que China, lejos de boicotear, se sume a un marco regulatorio si EE.UU. le abre la puerta. Suena a diplomacia del offside: dejar que el rival defina la jugada para después meter el gol en el área chica.

¿Qué quiere controlar exactamente?

Gates puso el foco en lo más sensible: sistemas de IA capaces de diseñar moléculas o de facilitar ataques biológicos. O sea, inteligencia artificial aplicada a la química que, mal usada, podría ayudar a fabricar desde un pesticida casero hasta algo mucho peor. Aclaró, eso sí, que supervisar no es prohibir: la vigilancia se limitaría a los usos de mayor riesgo, sin frenar investigaciones médicas o científicas. Traducido: la IA que te ayuda a descubrir una droga nueva para el cáncer pasa; la IA que te ayuda a fabricar algo raro en el galpón, no.

¿Y la plata? Ahí es donde se pone interesante

  • Impuesto a las empresas que reemplacen gente con IA: lo que entren por esa vía se usaría para financiar redes de protección social. Traducido: si una Pyme santafesina saca tres empleados y los reemplaza con un bot, parte de esa ganancia volvería como seguro de desempleo o capacitación.
  • Reservar hasta el 40 por ciento de los puestos actuales para personas, en sectores donde el trato humano sea irremplazable. Gates puso como ejemplo la atención que recibió su padre durante el Alzheimer: ni el mejor algoritmo del mundo te da la mano cuando estás mal.

¿Y qué dice Gates de las empresas que quieren regularse solas?

Acá soltó una frase que vale oro. Dijo, textual, que es positivo que las empresas de IA propongan soluciones a los problemas que ellas mismas crearon, pero que no deberíamos esperar que sean ellas quienes lideren el proceso. O sea: dejalas opinar, pero no las dejes manejar. Es como dejar que el alumno que copió toda la prueba sea el que decida la nota final. Aclaró que varios de los problemas exceden el conocimiento técnico de las compañías, y que en una cuestión así las decisiones las tienen que tomar los gobiernos, no las gerencias de Silicon Valley. Lo que sigue de esa frase quedó cortado en el material original, pero el mensaje está claro: el que regula no puede ser el mismo que vende.

Veremos si el encuentro con Xi se concreta, si Washington le compra el paquete y si la idea sobrevive al paso por los parlamentos. Mientras tanto, ya tenemos un borrador sobre la mesa. Lo que pase después depende de quién se siente primero en la silla. Veremos.

IM
Ignacio MüllerTecnología

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo