Un campeón con micrófono: Brunoll ganó en Tulln y le regaló el título a su rival
El suizo venció al brasileño Reis da Silva en la final del Challenger austríaco y usó la premiación para reconocer la valentía del que acababa de perder. Dos mensajes en una misma tarde.
Levantó la copa, respiró hondo y antes de festejar lo suyo, pensó en el otro. Mika Brunold, 257 del mundo, se consagró campeón del Challenger de Tulln en Austria tras imponerse sobre el brasileño Joao Lucas Reis da Silva, 341, por 6-4 y 6-3. Pero la final no se definió en el último punto: se definió en el micrófono, con una dedicatoria que todavía resuena en el circuito.
El mensaje que se viralizó
En la ceremonia de premiación, el suizo tomó la palabra y se dirigió directo al que acababa de vencer. Quiero agradecerte. Un año después de tu salida, hice la mía. Sos una gran inspiración para mí y estoy muy orgulloso de nosotros. Podemos ser modelos para tantas personas que luchan por su sexualidad. Gracias y buena suerte para tu futuro. Eso bastó para que las redes ardieran y para que la final austríaca quede en la memoria más allá del tenis.
Cómo se ganó el título
La final fue una pelea. Brunold lo reconoció sin vueltas: Fue una pelea dura, me lo puso muy difícil. Estoy muy contento con cómo encontré soluciones y cómo luché. Es indescriptible. El suizo supo ajustar sobre la marcha y terminó cerrando en dos sets ante un rival que lo presionó de principio a fin.
Reis da Silva, del otro lado, se fue con la frente alta. Ha sido una semana muy positiva. No siempre he podido alcanzar este nivel en los últimos meses, así que estoy muy contento de haber llegado a la final. Y le dejó su elogio al campeón: Mika jugó un tenis increíble.
- Primer título Challenger para Brunold, que venía buscando este salto desde hacía varias semanas.
- El brasileño, que venía de un 2024 con más dudas que certezas, volvió a una final después de mucho tiempo.
- Los dos son abiertamente gays y su cruce en Tulln los convirtió en un símbolo dentro del circuito.
- El ranking de Brunold recibirá un empujón importante tras la consagración en Austria.
Yo a Brunold lo vi hace poco en un challenger menor en Europa del Este y ya mostraba esta cosa: la de pelear cada pelota como si fuera la última. Hoy le puso el broche con un título y, encima, con un discurso que va a quedar. No es habitual que un jugador use la premiación para algo así. Por lo general uno agradece al equipo, a la familia y se va. El suizo eligió correr un riesgo emocional en vivo y eso tiene mérito.
Lo que viene
Brunold ya piensa en su próximo desafío. Lo dijo él mismo: Lo más importante es mantenerme libre de lesiones y disfrutar. He trabajado muy duro en las últimas semanas, he estado feliz y todo ha salido bien. El calendario Challenger lo espera la semana próxima y, si el físico lo acompaña, la escalada en el ranking puede ser considerable. Mientras tanto, la imagen de los dos abrazándose con la copa en el medio ya recorre el mundo.
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