Alerta Litoral  Buscar
Dólar oficial $1.535,00 0,00%Dólar blue $1.555,00 -0,32%Dólar MEP $1.534,70 -0,48%Riesgo país 515 pb +0,98%
VIE, 18 SEPT 2026
Entretenimiento

Supergirl llega a HBO Max con una historia que corre más rápido que su propio villano

La película dirigida por Craig Gillespie y escrita por Ana Nogueira lleva al streaming la novela gráfica de Tom King y Bilquis Evely, pero cambia el destino del perro Krypto y el motor íntimo que empuja a Kara a salir de la Tierra.

VC
Verónica CardozoCultura y espectáculos · 17 DE SEPT DE 2026 · lectura 4 min

Imaginate la escena: una nave que corta el espacio dejando una estela roja, una nena aferrada al asiento de copiloto y un perro blanco con capa que, de un momento para el otro, empieza a toser raro. Así arranca, casi sin aviso, la nueva película de Supergirl que acaba de bajar en HBO Max, dirigida por Craig Gillespie y con guion de Ana Nogueira. Es una puesta en escena pensada para que el espectador entienda que acá no hay tiempo para el protocolo kriptoniano: hay un dardo envenenado volando, un perro en problemas y una chica que no sabe todavía qué quiere hacer con su vida.

La película adapta el cómic Supergirl: la mujer del mañana, escrito por Tom King y dibujado por Bilquis Evely, una de las lecturas más queridas de la etapa moderna de la heroine. Quienes vieron ese material gráfico ya conocen el recorrido por mundos improbables, la relación improbable entre Kara y una chica humana, y un villano con nombre difícil de olvidar: Krem. La diferencia es que, esta vez, la pantalla le da otra vuelta de tuerca al conflicto y le cambia el corazón.

Qué cambia respecto del cómic

En la novela gráfica, el relato se cuenta desde la mirada de Ruthye, la niña que pierde a su familia a manos de Krem y se cruza con Kara en el medio del duelo. El perro Krypto aparece como un lazo entrañable entre ambas, pero hacia el final el propio Tom King se guarda un truco: Krypto nunca estuvo en peligro real, lo habían reubicado en un lugar con sol amarillo, la fuente de poder de los kriptonianos. Kara, entonces, no viajaba para salvar al perro: viajaba para que Ruthye entendiera que buscar justicia no es lo mismo que dejarse llevar por la venganza.

La película, en cambio, decide sostener el peligro de Krypto durante toda la trama. El argumento es que moverlo resulta demasiado arriesgado mientras el veneno sigue haciendo efecto, y entonces conseguir el antídoto se convierte en una urgencia concreta. Ese cambio, que parece pequeño, reconfigura por completo el motor emocional del personaje: ya no se trata de enseñar algo a una nena, sino de sostener la promesa de cuidar al ser que la acompaña.

Una Kara que todavía no quiere quedarse

Otro punto que la película trabaja con paciencia es la identidad de Kara. La vemos como alguien que todavía no termina de hacer las paces con la Tierra, que no se siente en casa y que mira con cierto recelo el legado de su primo Superman. Esa incomodidad es la que hace que la aparición de Krypto pese tanto: es uno de los pocos lazos que la unen a su historia, y la amenaza sobre el perro funciona como un despertador.

Las escenas que recuperan momentos del pasado entre Kara y Krypto están armadas con una ternura silenciosa, casi sin diálogo. Son minutos donde el público entiende lo que se juega antes de que la protagonista lo diga en voz alta, y dejan en claro que acá no hay un Superman de reemplazo: hay una mujer aprendiendo, planeta por planeta, qué quiere hacer con sus poderes.

Quiero dejar una opinión, porque creo que vale la pena: me gustó que la adaptación no haya copiado la pirueta final del cómic. La novela gráfica de King es brillante precisamente por su juego de espejos con la lectora y el lector, pero en cine ese truco narrativo suele perder fuerza cuando lo traducís palabra por palabra. La decisión de mantener a Krypto en peligro le devuelve a Kara una urgencia física que la pantalla necesita y le permite a Ruthye ocupar otro lugar en la historia, más cercano y menos instrumental.

También me parece un acierto que se haya incorporado a Lobo, un personaje que Tom King tenía pensado para el cómic y que finalmente ve la luz en la pantalla. Es un guiño a los lectores de la serie gráfica y, al mismo tiempo, una manera de ampliar el universo sin traicionar el tono intimista que define a la obra original.

Dicho esto, la pregunta del material queda dando vueltas, y me la quedo rebotando entre la cabeza y el pecho: ¿qué lugar deberían tener los cambios de una historia cuando pasa de las viñetas al cine? Yo creo que la mejor adaptación no es la que repite fotograma por fotograma, sino la que entiende por qué una historia funcionó en un formato y se atreve a buscarle otra casa. Supergirl, la mujer del mañana, encontró una.

VC
Verónica CardozoCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo