Monte Castro conserva un gelato de familia que lleva seis décadas elaborándose igual
En la heladería Italia, sobre Lope de Vega, la tercera generación sostiene las recetas heredadas, la maquinaria original y un gelato denso elaborado con huevo fresco, leche y azúcar. Recorrer el local es descubrir cómo una tradition familiar se consolidó en el corazón del barrio.
Si estás en Monte Castro y querés saber dónde probar un helado con historia, la heladería Italia te ofrece algo que hoy escasea: unaElaboración sostenida durante seis décadas, con las mismas recetas y la maquinaria de sus primeros años. El local está sobre la avenida Lope de Vega y conserva incluso el cartel de neón original en su fachada.
Todo arrancó en 1966, cuando un matrimonio de inmigrantes calabreses fundó el establecimiento. Hoy, la tercera generación de la familia sigue al frente. Antonella, nieta de los fundadores, se formó en pastelería antes de incorporarse a la fabricación y aprendió el proceso directamente de su abuelo, quien le transmitió cada detalle antes de fallecer en 2024, a los 95 años.
Un gelato denso, elaborado como antes
La diferencia se nota desde la textura. En Italia elaboran un gelato con cerca de 40 por ciento de aire incorporado, por lo que resulta más denso, pesado y concentrado que el helado de cadena o el soft. Para alcanzarlo, utilizan huevo fresco, leche y azúcar, sin esencias artificiales ni huevo en polvo.
El proceso también conserva sus pasos centrales. Los ingredientes pasan por una pasteurizadora, se calientan a alta temperatura, reposan en tachos y luego se vuelcan en la máquina que bate el helado y le da textura. Antonella decidió no incorporar máquinas verticales, que permiten producir más volumen, pero aumentan el porcentaje de aire y cambian el resultado.
- Marrón glacé
- Crema rusa
- Espumón de chocolate
- Quinotos al whisky
Entre los sabores que distinguen al local, el marrón glacé, la crema rusa, el espumón de chocolate y los quinotos al whisky son opciones menos frecuentes en la oferta heladera de la ciudad. La vainilla, elaborada con chauchas de Madagascar, funciona como referencia de la casa. El limón, en cambio, proviene de limoneros cultivados por la propia familia.
El barrio también funciona como parte de la rutina del negocio. Por la mañana, las personas mayoresvan a buscar el kilo de helado para la cena; a la tarde, con la salida de las escuelas, vuelve el movimiento. En los días de partido de Vélez en el estadio de Liniers, el local recibe visitantes que llegan desde otros puntos de la ciudad.
“Si vas, reservá margen para el helado de limón: no es sólo un sabor más, sino el resultado de una fruta que la familia cultiva.”Josefina Ledesma, Turismo
Como alternativa menos conocida dentro del recorrido por Monte Castro, podés buscar otras heladerías de barrio que maintainan elaboraciones antiguas y producción artesanal. La pregunta worthwhile es qué de cada casa: si conserva la maquinaria, los ingredientes o los sabores que ya no se encuentran con facilidad en las propuestas comerciales actuales.
La mejor época para visitar Italia es durante los días de partido de Vélez, cuando el barrio recibe a sus visitantes y el local forma parte de esa movida. Si preferís una jornada más tranquila, la mañana es el momento indicado para hacer tu compra y recorrer el lugar sin el movimiento de la tarde.
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