Alerta Litoral  Buscar
Dólar oficial $1.535,00 0,00%Dólar blue $1.550,00 -0,32%Dólar MEP $1.540,10 +0,35%Riesgo país 524 pb +1,75%
SÁB, 19 SEPT 2026
Tecnología

Le enchufaron el cerebro de una mosca a un videojuego y a la planilla del trader: la idea más delirante de la semana

Un mapa con 166 mil neuronas de Drosophila empezó a usarse para clasificar correos, mover al personaje de Doom y decidir compras de criptomonedas virtuales. Los resultados, por ahora, son más conceptuales que prácticos.

IM
Ignacio MüllerTecnología · 19 DE SEPT DE 2026 · lectura 3 min

¿En qué cabeza cabe usar el sistema nervioso de una mosca para jugar al Doom y operar con criptomonedas? En la de un grupo de investigadores que tomó la reconstrucción digital más ambiciosa del cableado cerebral de un insecto y la puso a prueba en tareas que nada tienen que ver con la biología. La movida es un experimento de laboratorio, no un producto listo para usar, y los propios autores aclaran que los resultados suelen ser más lentos y menos precisos que los de una red neuronal hecha a medida. Pero la idea, como concepto, es de las que hacen ruido.

El modelo en cuestión se llama MaleCNS v1.0 y contiene más de 166.000 neuronas, unos 125 millones de conexiones y cerca de 11.700 tipos celulares. Lo armaron equipos de Google Research, el HHMI Janelia Research Campus, Harvard y Princeton. Para dimensionarlo en criollo: imagine una PC hogareña con una red WiFi (eso sería nuestro cerebro) y compárela con una centralita de Enersa que atiende 166 mil líneas con 125 millones de empalmes; algo así de intrincado es el mapa. No es solo cerebro: incluye el cordón nervioso ventral de la mosca, lo que permite ver cómo un estímulo visual se transforma en una respuesta motora, es decir, en movimiento.

¿Qué hizo exactamente este cerebro de mosca con el Doom?

El ingeniero Alex Wormuth conectó el conectoma al clásico videojuego. ¿Cómo funciona, en simple? Cada cuadro del juego se descompone en señales de brillo y color, que viajan por las neuronas sensoriales simuladas y terminan saliendo como órdenes para el personaje: disparar, moverse, girar. Para que la mosca virtual aprenda a no morirse, se activan células dopaminérgicas, un conjunto de neuronas vinculadas con la recompensa, cada vez que el personaje recibe daño sin quedar fuera de combate. Es el mismo truco que usa el cerebro biológico: una descarga negativa cuando algo sale mal.

¿Y qué tiene que ver una mosca con una cartera de cripto?

Wormuth llevó la misma lógica a Stonkfly, un proyecto que mira gráficos financieros y decide si compra o vende monedas virtuales en una billetera de prueba. El mecanismo es casi didáctico: cuando la operación gana plata, se estimulan unas 15 células asociadas a recompensa; cuando pierde, se activan otras dos vinculadas con respuestas aversivas. Suena sofisticado, pero la propia experiencia aclara que no hay datos para medir si esta mosca trader realmente gana plata o solo se parece a una mosca trader.

  • Clasificación de correos: la simulación alcanzó cerca del 80 % del rendimiento de una pequeña red neuronal artificial estándar; eso significa comparación relativa, no porcentaje de aciertos sobre el total de mensajes.
  • Videojuegos: el conectoma se conectó al Doom, con refuerzo por daño, y también se ensayó con Super Mario 64 y Beat Saber.
  • Finanzas: en Stonkfly, ganancias y pérdidas se traducen en señales a células específicas de recompensa y castigo.
  • Otros usos: hubo pruebas con resolución de salas de escape y creación de tipografías.

¿Sirve para algo o es un show de magia?

Sirve, pero sobre todo para entender cómo procesa información un cableado biológico tan detallado. En el ensayo de clasificación de correos, el rendimiento fue razonable si se lo compara con una red neuronal pequeña, no con un sistema de los que usa Gmail o cualquier servicio serio. La conclusión de los autores es bastante honesta: estos experimentos son exploratorios, las simulaciones son costosas y rara vez superan en velocidad o precisión a las redes artificiales diseñadas puntualmente para cada tarea. La gracia está en entender la mosca, no en reemplazar a la inteligencia artificial de toda la vida.

El material con el que se construyó el mapa vino de millones de imágenes de cortes finísimos del sistema nervioso, tomadas con microscopía electrónica. Cada neurona fue reconstruida a mano, en parte con algoritmos y en parte con ojo humano. Por eso MaleCNS v1.0 se considera un hito: es el conectoma más completo de un animal adulto. Que encima se use para probar si una mosca puede jugar al Doom o elegir criptomonedas ya es otro nivel de ocurrencia. Veremos hasta dónde llega el delirio.

IM
Ignacio MüllerTecnología

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo