El río de compras del exterior moderó su caudal en agosto, aunque el acumulado del año ya roza los USD 855 millones
Las importaciones por courier encadenaron su segunda baja mensual consecutiva, según Analytica, mientras un informe de CACE muestra que el precio sigue siendo el motor principal y que el 18% de los argentinos debutó en 2026.
El nivel del río Paraná frente al puerto de Santa Fe se mantenía, en la mañana de redacción de esta nota, dentro de los parámetros habituales para la época del año, sin alteraciones relevantes para la navegación comercial. En el puerto de Paraná, la altura también se ubicaba en valores estables, en un escenario hidrográfico que sirve, como cada jornada, de marco inicial para el repaso informativo que el columnista realiza sobre la actualidad económica y productiva de la región.
Las compras internacionales canalizadas a través de servicios postales tipo courier registraron en agosto de 2026 su segunda caída mensual consecutiva, de acuerdo con un informe elaborado por la consultora Analytica. El total del mes se ubicó en USD 104 millones, por debajo del pico de USD 125 millones alcanzado en junio, aunque todavía dentro de una racha de seis meses con operaciones superiores a los USD 100 millones.
En la comparación interanual, el monto de agosto mostró un crecimiento del 13,9% frente al mismo mes de 2025. Más significativa resultó la lectura del acumulado: entre enero y agosto el sistema de courier trajo al país USD 855 millones, un 71,1% por encima de lo registrado en el mismo período del año anterior. Esa cifra quedó a apenas USD 39 millones del total verificado durante todo 2025, lo que alimenta la proyección de que, de mantenerse el ritmo actual, el cierre de 2026 podría superar los USD 1.200 millones.
El precio como motor y nuevos compradores
El comportamiento detallado de los compradores fue abordado por el estudio Mid Term 2026 de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), que volvió a colocar al precio como la razón principal. El 64% de los compradores internacionales señaló la búsqueda de valores más convenientes como motivo principal de su decisión, mientras que el 45% mencionó las promociones y descuentos y el 40% destacó la variedad de marcas o modelos disponibles en el exterior.
La disponibilidad también mantuvo su peso propio. Un 45% de los encuestados indicó que elige productos o servicios que no encuentra en la Argentina, y otro 31% reconoció que recurre a proveedores del exterior para acceder a suscripciones o servicios digitales, entre ellos aplicaciones y software. El relevamiento consignó, en paralelo, que seis de cada diez argentinos ya realizaron alguna compra internacional por internet y que el 18% tuvo su primera experiencia durante 2026, contra apenas un 8% que había debutado en 2025. La incorporación de compradores se concentró con mayor intensidad en el segmento de 18 a 34 años.
Qué se compra y con qué frecuencia
- Contenidos audiovisuales, software, aplicaciones y servicios de streaming: 21% de las menciones.
- Ropa y calzado no deportivo: 17%.
- Indumentaria y calzado deportivo: 16%.
- Pasajes y servicios turísticos: 13%.
- Celulares y accesorios: 12%.
- Frecuencia ocasional de compra: 64%. Frecuencia regular: 27%.
Contexto histórico del fenómeno
El crecimiento del comercio electrónico de origen internacional en la Argentina constituye un proceso que se profundiza desde la reapertura económica posterior a la pandemia de COVID-19. En aquel entonces, las restricciones cambiarias y los cupos de compra con tarjeta habían empujado a buena parte de los consumidores a explorar plataformas extranjeras, en un movimiento que luego se consolidó con la progresiva unificación del mercado de cambios y la simplificación de los envíos puerta a puerta. La irrupción de plataformas logísticas especializadas y la baja de costos de envío internacional actuaron como aceleradores de una tendencia que, según los datos de Analytica y de CACE, ya muestra signos de madurez pero todavía conserva margen de expansión, en especial entre los adultos jóvenes que se sumaron durante 2026.
La pregunta que deja abierta el informe de CACE es, en definitiva, de carácter estructural: qué terminará pesando más en la decisión de comprar afuera, si la conveniencia en el precio, la amplitud de la variedad o la posibilidad de acceder a bienes y plataformas que el mercado argentino todavía no ofrece en igualdad de condiciones. La respuesta, señalan los especialistas consultados, probablemente sea una combinación de los tres factores, con el precio como denominador común y la creciente familiaridad de los hogares argentinos con el comercio electrónico internacional como tendencia de fondo.
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