Duren le dijo que no a 190 palos y los Pistons quedaron con la pelota en la mano
El pívot rechazó la extensión que le puso Detroit sobre la mesa y ahora la franquicia de Michigan tiene una decisión clave: aflojar el billetero o arriesgarse a perderlo gratis en 2027.
Imaginate la escena: Trae Young, el base de Atlanta, firmando una extensión máxima de 229 millones con solo cinco temporadas en la liga. El número aparece en la pantalla del bar mientras yo termino el primer café de la mañana y ahí nomás me cae la ficha. Si ese es el mercado actual para un armador con un currículum discutible, lo que pide Jalen Duren empieza a tener otra lógica. El pívot de los Detroit Pistons, con dos Juegos de las Estrellas en el lomo y un Tercer Quinteto All-NBA, acaba de mirar de reojo los 190 millones que le ofrecieron los de Michigan y dijo que no. Así, con la frente en alto y sin mover una ceja.
El número que separa a las partes
La oferta de Detroit hablaba de cinco temporadas a razón de 38 millones por campaña. La representación de Duren empuja la barrera de los 200, que es territorio de contrato máximo. No es un capricho: la temporada pasada el tipo promedió 19,5 puntos y 10,5 rebotes por partido, números que justifican sentarse en la mesa con la lapicera cargada. Cuando un jugador entra en esa conversación, negociar de abajo es regalarle margen al otro.
Lo que más me llama la atención es la distancia que se empezó a notar entre el pívot y el resto del plantel. Duren no fue al minicampamento que organizó Cade Cunningham en agosto, la gran figura del equipo, y tampoco apareció en la juntada privada que armó el dueño Tom Gores durante el fin de semana del Día del Trabajo. Son señales chiquitas, pero en una franquicia joven pesan. Cuando el que se ausenta es el que tiene que cobrar más, el mensaje se lee solo.
- Duren promedió 19,5 puntos y 10,5 rebotes por partido la última temporada.
- Cosechó dos participaciones en el Juego de las Estrellas y un Tercer Quinteto All-NBA.
- La extensión rechazada rondaba los 190 millones de dólares por cinco años.
- Su entorno pide un contrato que supere los 200 millones, cifra máxima.
- Tres franquicias, con Sacramento Kings a la cabeza, lo siguen de cerca.
- Sacramento analiza traspasar a Domantas Sabonis para liberar masa salarial.
- La fecha límite es el 1 de octubre: aceptar la oferta cualificada de 9,3 millones y jugar 2026-27, o rechazarla y abrir la negociación.
El calendario no perdona. Si Duren firma la oferta cualificada de 9,3 millones, los Pistons se asegurarán una temporada más en Michigan, pero en 2027 se convertirán en agente libre sin restricciones y adiós derecho de retención. Perder a un jugador así sin nada a cambio, en plena reconstrucción del proyecto, es un golpe que duele hasta en la billetera del dueño. Por eso el 1 de octubre va a ser un día con más ruido del que parece.
El próximo partido que tengo agendado en la cabeza es el de las oficinas: ver cómo reacciona la dirigencia de Detroit en los próximos días. ¿Ceden al pedido y ponen los 200 palos sobre la mesa, o se plantan y arriesgan un año de prestado con el pívot? En lo mío, en la tribuna, uno aprende rápido: cuando un jugador se para firme con la billetera en alto, generalmente termina cobrando. La pregunta es si los Pistons están dispuestos a abrir la chequera antes de que el mercado les pase por encima.
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