Di María apareció dos veces y el Canalla se fue al descanso arriba en Santiago
Central ganaba 2 a 1 con dos tantos de Fideo, uno de penal revisado por el VAR. El Pincha había arrancado ganando con un gol de Castro y terminó el primer tiempo con dos cambios por lesiones.
Lo vi desde la primera fila de la popular y todavía tengo la imagen en la cabeza: Ángel Di María tomando aire, peinándose con la mano y mirando fijo la pelota antes de cada ejecución. Así, con esa pausa de jugador grande, revirtió un partido que el Pincha se había animado a ganar. Rosario Central se fue al vestuario ganando 2 a 1 en Santiago del Estero, en la final de la Supercopa Internacional que se juega en el estadio Madre de Ciudades.
El arranque del Pincha y la levantada del Canalla
Estudiantes pegó primero y temprano. Un desborde de Tobio Burgos por la banda, un centro pasado que Guido Carrillo peinó hacia el medio y Alexis Castro empujó a la red. Fue la primera llegada clara del conjunto platense, y alcanzó para que el equipo de La Plata se acomodara en el partido con el resultado a favor.
Central no se desesperó. Empató con una pelota parada, de las que Di María sabe ejecutar como pocos. Fideo tomó el tiro libre desde las inmediaciones del área y la puso donde Fernando Muslera, el arquero de Estudiantes, no pudo llegar. Golazo, partido nuevo y la final otra vez en discusión.
El penal del VAR y las lesiones que golpearon al Pincha
Cuando promediaba el primer tiempo, una jugada intrascendente cambió todo. Darío Herrera, a instancias del VAR, revisó un contacto entre Tomás Palacios y Enzo Copetti dentro del área y sancionó penal. Jorge Baliño, desde la asistencia por video, fue clave en la decisión. Fideo cambió la pena máxima por gol y le dio al Canalla el 2-1 que se llevó al entretiempo.
- Gabriel Neves se cayó y se golpeó la muñeca izquierda, fue atendido en el campo y trasladado en ambulancia a una clínica para estudios.
- Jalil Elías ingresó por Neves pero tampoco terminó la etapa: se le trabó la pierna izquierda al frenar un avance de Gaspar Duarte y amaneció amonestado.
- Fabricio Pérez terminó siendo el segundo cambio obligado en Estudiantes por las molestias de Elías.
- El primer tiempo se estiró hasta los 52 minutos por la cantidad de interrupciones y los cambios por lesión.
Me acuerdo de otras noches de Supercopa en cancha de fútbol chico, cuando el partido se rompe en los cambios obligados y el banco decide el trofeo. Esta vez, la diferencia la marcaba un Ángel de 37 años que todavía elige el lugar exacto donde poner la pelota en los momentos calientes. Con el resultado abierto y los dos equipos ya moviendo piezas, el segundo tiempo se jugaba algo más que un título: se jugaba la última imagen del año para dos aficiones que viven cada final como si fuera la última.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Alerta Litoral