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SÁB, 17 OCT 2026
Vida

Cortisol: la hormona que las redes convirtieron en villosa y por qué los médicos piden calma

La fatiga, la panza inflamada y el insomnio que se le atribuyen en TikTok e Instagram responden, en general, a causas mucho más banales. Especialistas argentinos consultados por este portal insisten en que se trata de una sustancia indispensable para la vida y que solo un cuadro muy raro y específico amerita un tratamiento.

EB
Elena BianchiSociedad · · lectura 4 min
Cortisol: la hormona que las redes convirtieron en villosa y por qué los médicos piden calma

El consultorio de María Susana Mallea Gil, presidenta de la Sociedad Argentina de Endocrinología y Metabolismo, viene recibiendo desde hace un par de años una consulta que antes no figuraba en los registros clínicos: pacientes jóvenes, en su mayoría mujeres, que llegan convencidas de tener el cortisol por las nubes y piden un cóctel detox que vieron en un video. Ella los mira con la paciencia de quien sabe que, antes de recetar nada, debe desarmar un mito construido en redes sociales con más marketing que ciencia.

Qué es el cortisol y para qué sirve

El cortisol es una hormona que fabrican las glándulas suprarrenales, esos órganos chiquitos que se posan como gorritos sobre los riñones, y cumple funciones que no son opcionales para el organismo: participa en el metabolismo de los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas; ayuda a mantener la presión arterial a raya; modula la respuesta inflamatoria y la actividad del sistema inmunitario; y, sobre todo, marca el ritmo de sueño y vigilia. Sus niveles trepan hasta un pico entre la madrugada y la mañana temprana y bajan de manera progresiva durante la tarde y la noche. Ese péndulo cotidiano se llama ritmo circadiano y es, justamente, lo que muchos de los videos que circulan en plataformas digitales parecen desconocer por completo.

Cuando aparece un sobresalto, una discusión, una reunión tensa o la clásica espera antes de entrar a rendir un examen, el cuerpo dispara una descarga extra de cortisol y eso, lejos de ser un síntoma de enfermedad, forma parte del mecanismo de adaptación que la biología pulió durante millones de años. María Susana lo resume con una imagen que repite cada vez que puede: si alguien se mide el cortisol justo antes de un parcial, le va a dar alto, y eso no dice nada sobre su salud sino sobre el momento que le toca atravesar.

Cuándo sí es un problema clínico

La situación que sí enciende las alarmas en un consultorio se llama síndrome de Cushing y es, conviene aclararlo desde el arranque, infrecuente: se produce por una exposición prolongada a niveles excesivos de cortisol y se manifiesta con cambios visibles como acumulación de grasa en el abdomen y en la cara, estrías violáceas, hipertensión, debilidad muscular y alteraciones metabólicas que incluyen descompensaciones en la glucemia. En estos casos, el reloj interno del cortisol se desregula: los valores pueden ser tan altos a la tarde o a la noche como a la mañana, que es justo el patrón que el endocrinólogo busca en un análisis de sangre para empezar a sospechar.

  • Síndrome de Cushing: cuadro clínico raro, asociado a producción excesiva de cortisol por un tumor en la hipófisis o en las glándulas suprarrenales, o al uso crónico de corticoides en dosis altas.
  • Síntomas típicos: cara redondeada, gordura concentrada en el tronco, estrías anchas y rojizas, presión alta, fatiga y dificultad para dormir.
  • Diagnóstico: análisis de sangre, orina y, en algunos casos, estudios por imágenes para ubicar el origen del exceso.
  • Tratamiento: cirugía, medicación o suspensión supervisada de corticoides, según la causa identificada.

María Susana lo grafica con una frase que repite cada vez que se sienta frente a un paciente preocupado por un reel: Mucho de lo que se dice sobre el cortisol en las redes no tiene sustento desde el punto de vista endocrinológico. La advertencia apunta directo al cóctel detox que se viraliza con música catchy y a las supuestas caras de cortisol que diagnostican a simple vista, prácticas que para la especialista no pasan de ser una exageración publicitaria.

Qué hacer cuando el agobio del día a día pesa de verdad

Si el cansancio, la panza inflamada, el mal humor y el insomnio se volvieron una constante, el primer paso no es ir a la farmacia a buscar un suplemento ni dejarse tentar por una receta exprés, sino consultar con un clínico o un especialista que pueda pedir los estudios correspondientes y descartar, entre otras cosas, un problema de tiroides, una anemia, un cuadro depresivo o, en los casos con indicadores claros, una disfunción tiroidea o suprarrenal. Para todo lo demás, los especialistas suelen coincidir en un listado de recomendaciones que no requieren comprar nada: dormir entre siete y ocho horas, mantener horarios regulares de comida, hacer actividad física moderada, moderar el consumo de alcohol y de pantallas antes de dormir y, cuando el cuerpo lo pida, tomarse un respiro.

Vuelvo a la sala de espera de Mallea Gil, esa misma que recibió a pacientes que juraban tener cortisol de sobra solo porque les cuesta cerrar los ojos a la noche. La endocrinóloga sonríe con la convicción de quien lleva décadas explicando lo mismo: el cortisol no se detoxifica, se respeta, y entender cómo funciona es la mejor manera de no caer en promesas que, en el mejor de los casos, no hacen nada, y en el peor, demoran un diagnóstico que sí puede necesitar tratamiento.

EB

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