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MIÉ, 04 NOV 2026
Vida

Ardor en el ojo: lo que conviene hacer y lo que mejor no tocar

Una pestaña suelta puede provocar molestias intensas, pero una respuesta ordenada evita agravar el problema. El optometrista Robert Engel, de Cleveland Clinic, detalla los pasos a seguir y cuándo es necesario consultar.

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Elena BianchiSociedad · · lectura 2 min
Ardor en el ojo: lo que conviene hacer y lo que mejor no tocar

Imaginá que estás frente al espejo, con el ojo colorado y una sensación de arena que no se va por más que parpadees. Es una situación que muchas personas conocen, y que genera una mezcla de fastidio y preocupación. Lo primero que hay que entender es que no siempre la causa es una pestaña, aunque la sensación se parezca bastante.

Primero, localizar la pestaña

Perder una o dos pestañas por día es parte del ciclo normal de renovación del cabello de los párpados. El problema aparece cuando una de ellas queda sobre la superficie del ojo o en la cara interna del párpado, y empieza a generar ardor, picazón o esa sensación tan particular de tener un cuerpo extraño adentro. Para buscarla, abrir bien el ojo frente al espejo y mover la mirada hacia distintos lados puede ayudar, aunque Robert Engel advierte que no siempre se logra verla. Que no aparezca no significa que no esté, pero tampoco confirma que sea el origen de la molestia, porque la sequedad ocular y ciertas infecciones producen síntomas muy parecidos.

Qué hacer y qué evitar

  • Enjuagar el ojo con agua limpia o solución salina, sin ejercer presión sobre la superficie.
  • Dejar que las lágrimas naturales actúen, ya que en muchos casos bastan para que la pestaña salga sola.
  • Evitar frotar, porque ese gesto instintivo puede irritar más el ojo e introducir bacterias.

Conviene tener presente que el frotado es, muchas veces, la reacción más natural ante el ardor. Por eso vale la pena ponerle atención a ese impulso, porque lo que parece un alivio momentáneo puede terminar empeorando la molestia que se intentaba calmar.

“Una pestaña no puede quedar detrás del ojo: la conjuntiva actúa como barrera física que impide que partículas como polvo, arena o pestañas avancen hacia zonas más profundas.”Robert Engel, optometrista de Cleveland Clinic

Esa explicación desarma una creencia muy extendida, la de que el cuerpo extraño se fue hacia adentro y quedó perdido. Según el especialista, no hay correlato anatómico para eso, y entenderlo ayuda a quedarse tranquilo mientras se hace el enjuague. Tampoco recortar las pestañas sirve como prevención: Engel indica que esa práctica puede aumentar el riesgo de inflamación del párpado e infección, así que no tiene sentido como respuesta a un episodio ocasional.

Hay situaciones en las que la consulta con un médico de cabecera u oftalmólogo deja de ser opcional. Es el caso de la irritación que persiste después del enjuague, de la molestia que reaparece con frecuencia y de la caída de pestañas que se vuelve recurrente, un síntoma que puede responder a una causa subyacente que conviene descartar.

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