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JUE, 01 OCT 2026
Entretenimiento

Allegra Cubero pisó fuerte en una pasarela solidaria y dejó a Nicole Neumann con el corazón en la mano

VC
Verónica CardozoCultura y espectáculos · · lectura 4 min
Allegra Cubero pisó fuerte en una pasarela solidaria y dejó a Nicole Neumann con el corazón en la mano
  • Una acción de XLaVida reunió a figuras de la moda y el espectáculo en una misma jornada.
  • Allegra Cubero participó del desfile y mostró sus primeras armas en el modelaje.
  • Nicole Neumann la acompañó detrás del escenario y luego siguió la presentación desde la primera fila.
  • Teté Coustarot destacó desde la conducción la imagen de madre e hija en la velada.
  • Allegra lució un look urbano con remera blanca de XLaVida, pantalón negro brillante, zapatillas plateadas y gorra.
  • Al finalizar la pasada, se fundieron en un abrazo que quedó registrado en las imágenes de la jornada.

Arrancamos por donde hay que arrancarlo, por la primera fila, porque ahí, sentada con la espalda bien derecha y los ojos clavados en la pasarela, estaba Nicole Neumann, esa mujer que lleva décadas haciendo del glamour un oficio y que esta vez eligió el papel más difícil de todos: el de madre que mira, que contiene el aliento y que suda la camiseta mientras su hija se luce delante de todos. La escena fue el jueves por la noche, en una nueva edición del desfile solidario que organiza la fundación XLaVida, y la protagonista de la pasarela fue Allegra, la menor de las hijas que Nicole tuvo junto a Fabián Cubero, la nena que ya dejó de ser nena y que empezó a dar sus primeros pasos en el mundo del modelaje, ese mismo mundo en el que su madre construyó casi una marca registrada.

Y antes de que suene la música y se enciendan las luces, hubo pasillos, camarines y mucha selfie detrás de escena. Nicole lo mostró con sus propias publicaciones: madre e hija, juntos, ajustándose los últimos detalles, mirándose al espejo, riéndose, sacándose fotos con el celular, en ese ritual compartido que tienen las mujeres de una misma sangre antes de enfrentar una pasarela. Lo que vino después fue un look bien urbano, bien callejero, bien de esos conjuntos que se imponen entre los más jóvenes: remera blanca de manga corta con el logo de XLaVida estampado en el frente, llevada encima de otra de mangas largas a rayas claras y oscuras, un pantalón negro de acabado ligeramente brillante, unas zapatillas plateadas que metían algo de metalizado en el conjunto y una gorra negra que le completó el outfit. El cabello, suelto, como pedido por la propia Allegra, que se la vio cómoda, suelta, dueña de sí misma.

Una madre en las gradas, una hija en la pasarela

Ya en la pasada, Allegra caminó, giró, miró al frente, posó y siguió las indicaciones del equipo de producción, mientras Nicole, ya acomodada en la primera fila, la seguía con esa mezcla de orgullo y de corazón apretado que solo una madre conoce. Y desde el escenario, la histórica Teté Coustarot, que ofició de conductora de la velada, se hizo eco de esa imagen que ella misma definió como una postal: una modelo de amplia trayectoria entre los asistentes y su hija recorriendo los mismos pasos por primera vez. Lo que la tarde dejó por escrito, además, en una escena final que le puso la piel de gallina a más de uno: Allegra y Nicole se buscaron con la mirada, se acercaron y se fundieron en un abrazo largo, de esos que dicen más que cualquier palabra, mientras las cámaras de los celulares immortalizaban el momento.

Y acá, si me dejan meter la cuchara, lo que más me gusta de esta historia es ese ida y vuelta de roles. Porque durante años Nicole fue la de la pasarela y Allegra la del banco de la tribuna. Eso es lo que en guaraní, esa lengua que siempre se cuela en mis notas, se dice jopara, que quiere decir mezcla, esa cosa bien mestiza de saberes, de generaciones y de oficios que se transmiten de carne y sangre. Y que Nicole haya estado ahí, ahora del otro lado, con los ojos llenos de esa agua que no cae pero que está ahí, en el borde, es de las cosas más lindas que nos dio la semana. Una madre que fue reina de las pasarelas mirando a su hija empezar a escribir su propia historia, en una noche que fue, también, una causa solidaria con mucha moda, mucha cámara y, sobre todo, mucho corazón.

VC
Verónica CardozoCultura y espectáculos

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