Saltar al contenido
Alerta LitoralAlerta Litoral ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.530,00 -0,33%Dólar blue $1.545,00 -0,32%Dólar MEP $1.536,00 -0,22%Riesgo país 611 pb +2,35%
JUE, 15 OCT 2026
Turismo

Un gigante Art Déco en medio de la CDMX: el arco triunfal más alto del mundo está abierto al público

La estructura de 67 metros que domina la Plaza de la República nació como un palacio legislativo que nunca se terminó y hoy funciona como monumento, mausoleo y mirador 360 sobre la capital mexicana.

JL
Josefina LedesmaTurismo · · lectura 3 min
Un gigante Art Déco en medio de la CDMX: el arco triunfal más alto del mundo está abierto al público

Te imaginas caminando por el Paseo de la Reforma y, de pronto, toparte con una mole de 67 metros que parece sacada de otra época. Eso es lo que pasa cuando uno llega a la Plaza de la República, en el corazón de la alcaldía Cuauhtémoc: ahí se yergue el Monumento a la Revolución de Ciudad de México, reconocido como el arco triunfal más alto del planeta, una marca que deja boquiabierto a más de un visitante que llega sin saber qué se va a encontrar.

Lo curioso es que esta mole no fue pensada como monumento. Su esqueleto arrancó en septiembre de 1910 como Palacio Legislativo Federal, unaobra faraónica con estructura metálica y cúpula central que se iba a convertir en sede del parlamento mexicano. La Revolución Mexicana estalló casi al mismo tiempo y las obras se paralizaron en 1912. Lo que quedó en pie fue un gigante de acero sin destino, parado en medio de la ciudad durante más de veinte años.

De palacio inconcluso a icono Art Déco

La transformación llegó entre 1933 y 1938, cuando el arquitecto Carlos Obregón Santacilia decidió reconvertir lo que había quedado en un monumento público. Rescató la cúpula y los cuatro pilares originales, les dio una estética Art Déco y les sumó grupos escultóricos obra de Oliverio Martínez que representan la Independencia, las Leyes de Reforma, las Leyes Agrarias y las Leyes Obreras. De esa mezcla de ruina reciclada y arte de los años treinta salió el símbolo que hoy identifica a la Plaza de la República.

Qué hacer adentro: museo, criptas y mirador 360

La entrada está en Plaza de la República s/n, a metros del Paseo de la Reforma. La forma más práctica de llegar es en Metro, bajando en la estación Revolución de la Línea 2, que te deja prácticamente a la puerta. El precio de referencia para subir al mirador ronda los 60 pesos mexicanos por persona, aunque conviene chequearlo en la web oficial antes de ir porque puede actualizarse.

Una alternativa menos conocida dentro del recorrido

Si ya conocés el Zócalo y el Castillo de Chapultepec y querés algo distinto, anotá este plan: combinar la subida al mirador con la bajada a las cimentaciones. La mayoría del turismo se queda en la vista panorámica y se pierde el recorrido subterráneo, que es donde se entiende de verdad la historia del edificio. Es lo que diferencia una visita relámpago de una tarde completa en el Monumento a la Revolución.

La mejor época para ir es entre noviembre y marzo, cuando la CDMX tiene su clima más templado y la visibilidad desde el mirador suele acompañar. En esos meses el cielo está más limpio y se aprecian mejor el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl en la distancia, si el día se presta. En verano, las tardes de lluvia pueden arruinar la panorámica, así que conviene madrugar la visita. Si todavía no lo cruzaste en tu lista de pendientes, te aviso que es de esos lugares que sorprenden mucho más de lo que dice la foto en una postal.

JL

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo