Once Human se hace al mar: la expansión gratis que promete convertir a los jugadores en auténticos capitanes de su propia odisea
El estudio Starry Studio confirmó la llegada de Isles of Abyss para el 22 de octubre con cinco regiones oceánicas, embarcaciones personalizables y un villano ancestral que acecha bajo las aguas; el contenido será gratuito y estará disponible desde el primer día en PC, móviles, PlayStation 5, Xbox Series X/S y Xbox Game Pass.
Imaginen la escena: están sobre la cubierta de una lancha que ustedes mismos armaron, el agua les pega en la cara y a lo lejos se recorta una isla que parece viva, respirando raro. Esa postal, que hasta hace poco era apenas un sueño húmedo de cualquier fanático de los mundos abiertos, está a punto de volverse parte del cotidiano de Once Human, el survival que Starry Studio viene empujando desde hace rato y que, como ya nos tiene acostumbrados, vuelve a tirar la pelota hacia adelante con una actualización que suena enorme. Hablo de Isles of Abyss, la expansión que va a abrir las compuertas del mar y que ya tiene fecha confirmada: 22 de octubre de 2026 en el horario internacional, aunque para los que sigan el calendario del Pacífico se despertarán con la noticia el 21. Y lo mejor, al menos para el bolsillo, es que el contenido llega gratis a PC, móviles, PlayStation 5 y Xbox Series X/S, con juego cruzado y progreso compartido entre todas esas plataformas, y desde el primer día para los suscriptores de Xbox Game Pass. Una rareza, en tiempos donde cada expansión parece una suscripción nueva.
Yo vengo siguiendo a Once Human desde sus primeras temporadas, cuando la promesa era construir, pelear contra anomalías y, de paso, salvar lo que queda de un planeta contaminado por Stardust, esa polvareda cósmica que lo enloquece todo. La diferencia es que ahora la aventura se desplaza varios metros hacia abajo y varios kilómetros hacia afuera: el mar abierto, las islas y las profundidades se conectan en un recorrido único, y la exploración deja de ser una caminata con mochila para transformarse en una expedición donde la navegación manda. La promesa es concreta: cinco regiones oceánicas nuevas, con sus correspondientes territorios insulares, y abajo del agua, recursos acuáticos y tesoros enterrados que invitan a sumergirse una y otra vez. Los desplazamientos por mar se van a mezclar con incursiones terrestres y con buen buceo, una combinación que abre la puerta a sesiones largas, esas en las que uno empieza a jugar a las seis de la tarde y se acuerda de cenar a la medianoche.
Botes que son fortalezas y una Malla que sabe del tema
La vedette de la actualización, a mi entender, es el sistema de construcción de embarcaciones. Starry Studio promete desde lanchas ágiles, pensadas para movimientos rápidos y escapadas, hasta fortalezas móviles, que es una forma bastante cinematográfica de decir que vamos a poder armar barcos con espacio para talleres y, atención, artillería pesada. Esas naves se van a poder personalizar y mejorar para cumplir funciones muy distintas: algunas serán exploradoras, otras serán plataformas de combate, otras directamente parecerán pequeños pueblos flotantes. Lo detallado lo confirma el propio estudio cuando habla de que los jugadores podrán usar la embarcación como base, algo que cambia por completo la forma de pensar la supervivencia, porque hasta ahora la base era un terreno con cimientos; a partir de octubre, también puede ser un casco navegando. Para ir entrando en calor, el tráiler de presentación ya mostró a Malla, una navegante que se anima a dar seis reglas para sobrevivir en ese entorno. Sus advertencias funcionan de guía frente a las anomalías de la zona y, de paso, le ponen nombre y apellido al clima raro que se viene.
Como el guaraní siempre aparece cuando una cosa de estas me toca la fibra, rescato un término que me parece justo para definir lo que propone esta expansión: ñepyrũ, esa sensación de arranque, de empezar algo por primera vez. Y vaya si Once Human está empezando de nuevo. Al frente del lado amenazante se va a poner The Sunken Lord, una entidad ancestral vinculada con un océano al que la palabra hospitalario le queda grande. El mundo contaminado por Stardust se va a extender hacia aguas donde aparecerán faros depredadores e islas vivientes, peligros pensados para obligarnos a revisar Strategies de combate y construcción. Es, en otras palabras, la misma filosofía de siempre -el mapa como enemigo- pero pasada por el filtro líquido, y eso a mí, que vengo pidiendo a gritos más riesgo en estos mundos, me suena a regalo.
Lo que cambia el 22 de octubre, en pocas líneas
- Cinco regiones oceánicas nuevas, con territorios insulares y profundidades marinas para explorar.
- Construcción de embarcaciones personalizables: desde lanchas ágiles hasta fortalezas móviles con talleres y artillería pesada.
- Juego cruzado y progreso compartido entre PC, móviles, PlayStation 5 y Xbox Series X/S.
- Disponibilidad gratuita desde el lanzamiento, también para suscriptores de Xbox Game Pass.
- Nuevo antagonista central, The Sunken Lord, con faros depredadores e islas vivientes como peligros adicionales.
Después de leer todo esto y de imaginarme las sesiones de madrugada a bordo de una fortaleza ambulante, no me queda más que pedirles que hagan ustedes el ejercicio: ¿qué les gustaría explorar primero cuando Isles of Abyss desembarque en sus pantallas?, ¿las islas, el mar abierto o las profundidades? Yo, personalmente, sueño con bajar. Siempre me tiraron las profundidades, ese callado oscuro donde las cosas importantes suelen esconderse, y esta vez, encima, prometen recompensas. Si Starry Studio cumple con lo que está mostrando en los adelantos, vamos a estar hablando durante meses. Y si no cumple, también: para bien o para mal, el mar no deja indiferente a nadie. Buen provechito, jugones. Nos vemos en cubierta.
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