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LUN, 12 OCT 2026
Turismo

Chacras de Coria, el pueblo mendocino que ya no se visita: se vive

A pocos kilómetros de la capital provincial, combinó lodges boutique, restaurantes de autor, bares de vino y festivales de música electrónica. Una guía con precios de referencia, cómo moverse y la mejor época para ir.

JL
Josefina LedesmaTurismo · · lectura 4 min
Chacras de Coria, el pueblo mendocino que ya no se visita: se vive

Te lo digo de entrada, y te lo digo en segunda persona, como si estuviéramos charlando en una mesa con una copa de Malbec en la mano: si todavía pensás en Chacras de Coria como esa parada rápida de camino a las grandes bodegas del Maipú o del Valle de Uco, es hora de actualizar el mapa mental. A apenas 15 kilómetros del centro de Mendoza, este pueblo del departamento de Luján de Cuyo dejó de ser un lugar de paso para convertirse en un destino completo, de esos a los que uno llega un viernes y se quiere quedar hasta el domingo, y después un día más.

El dato que mejor describe lo que está pasando es este: en los últimos tres años abrió cerca de un tercio de la oferta hotelera actual. Hoy Chacras reúne alrededor de 30 hoteles y lodges vitivinícolas, más de 40 restaurantes, bares y espacios nocturnos, y una agenda cultural que ya no se reduce al vino. A la clásica postal de calles arboladas con la cordillera de fondo se le sumó una capa de música electrónica, cocina de autor y hotelería boutique que le dio otra densidad al pueblo.

Reconocimientos internacionales que cambiaron la conversación

En 2026, dos establecimientos de la zona recibieron Llaves Michelin: Susana Balbo Winemaker's House y Lares de Chacras. Otros dos distinguidos por la misma guía, Awasi Mendoza y Chozos Resort, también funcionan en parajes de Luján de Cuyo. No es un detalle menor: cuando una guía internacional pone el ojo en un pueblo chico, lo que sigue es una escalada de reservas, inversiones y aperturas. Y eso es exactamente lo que se ve en las calles.

Dónde comer, con qué gastar y qué pedir

  • Daukos: abierto a principios de 2026 dentro del Hotel Boutique La María (Darragueira 1551). Tiene solo 44 cubiertos, una carta con 400 etiquetas de vinos y platos como pulpo, merluza negra, risotto de hongos y sushi de atún rojo. Precio de referencia para una cena con maridaje: entre 90.000 y 120.000 pesos por persona.
  • Chirivia: de los mismos responsables que Daukos, funciona como restaurante itinerante en Potrerillos, a 57 kilómetros por ruta nacional 7, junto al dique. Ofrece un menú de diez pasos con aforo muy limitado. Hay que reservar con anticipación y el cubierto arranca cerca de los 100.000 pesos.
  • Bares de vino y cafeterías de especialidad: la zona tiene propuestas más informales para picar algo con una copa de Malbec, vermut o espumante mendocino, con tickets promedio entre 20.000 y 35.000 pesos por persona.

Como recomendación menos obvia, te diría que reserves al menos una noche en uno de los lodges vitivinícolas de la zona, esos hoteles boutique metidos entre fincas. No es lo más económico del pueblo, pero te cambia la experiencia: amanecés con la vista de los viñedos, desayunás con productos regionales y, si el cuerpo te pide aire, en pocas horas estás pedaleando entre acequias o caminando por calles de tierra rodeadas de álamos.

Quién viene, cuánto se queda y qué se viene

El visitante clásico tiene entre 30 y 65 años y llega desde Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Brasil, Chile, Estados Unidos y Europa. La estadía habitual va de dos a cuatro noches, según me explicó Rodolfo Benítez, director de Turismo de Luján de Cuyo, aunque con la oferta actual se puede estirar sin problemas. En los últimos tiempos se sumó un perfil más joven, atraído por la movida nocturna, los deportes outdoor y la gastronomía, que convive con el enoturismo tradicional sin pisarse demasiado.

Cada diciembre, el Sunsetstrip de Hernán Cattaño convierte a la zona en un imán. Miles de personas llegan desde distintos puntos del país y del exterior, los hoteles registran llenos totales y los restaurantes trabajan a pleno durante varios días. Cómo llegar es sencillo: desde la terminal de Mendoza, cualquier remise o taxi pide entre 8.000 y 12.000 pesos el tramo al centro de Chacras; en auto, son unos 25 minutos por Acceso Sur y luego ruta provincial 15.

“La oferta creció tanto que hoy permite organizar una estadía de varios días sin necesidad de grandes traslados. Ya no es un pueblo de paso, es un pueblo de destino.”Rodolfo Benítez, director de Turismo de Luján de Cuyo

Cuándo ir: la mejor ventana

Si te gustan los días largos, las vendimias y el calorcito mendocino, la mejor ventana va de octubre a abril. La vendimia, en marzo, es el momento más auténtico para sentir el pulso del lugar, con actividades en las fincas y fiestas populares en las bodegas. Si preferís evitar la multitud del Sunsetstrip de diciembre y al mismo tiempo gozar de buen clima, apuntá a noviembre o a la segunda quincena de febrero: hay buena disponibilidad de alojamiento, los restaurantes trabajan a pleno y la montaña se deja ver casi siempre al atardecer.

Chacras de Coria no te pide grandes presupuestos ni largas planificaciones. Te pide, eso sí, que lo tomes en serio como destino propio. Cuando lo hagas, y te lo digo con la voz de alguien que ya lo caminó varias veces, vas a entender por qué cada vez más gente vuelve antes de lo que tenía pensado.

JL

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