Cerúndolo se sacó de encima a Van De Zandschulp y ya piensa en Mensik
El argentino, número 22 del mundo, remontó un partido bravo en el ATP 500 de Pekín y se metió en octavos. Ahora lo espera el checo Jakub Mensik, al que ya le ganó dos veces. El resto de la delegación albiceleste se quedó en el camino.
Lo vi con esta cara cuando lo sacaron del pozo: sonrisa corta, paso firme, la mirada ya puesta en el siguiente. Francisco Cerúndolo arrancó perdiendo, la pasó mal, pero terminó festejando en el ATP 500 de Pekín. Superó al neerlandés Botic Van De Zandschulp por 5-7, 6-4 y 6-3 y se metió en los octavos de final del torneo chino.
Arrancó 0-2 el primer set, levantó tres pelotas de break en contra y rescató el 5-5. Nada alcanzó. El neerlandés rompió en el duodécimo game y se llevó el parcial. Ahí nomás, en el banco, me acordé de esas remontadas de madrugada en la tribuna, cuando uno se agarra la cabeza y dice aguante igual. Cerúndolo hizo lo mismo pero desde la otra vereda: la del que suda.
El quiebre que valió oro
En el segundo set hubo un solo rompimiento. Y fue del argentino. Lo metió cuando el score estaba 4-3 a su favor y después sostuvo hasta igualar el partido. El tercer set fue el de la calma recuperada. Sacaba 3-2 y le quebraron dos veces el intento al rival. Sobrevivió. Enseguida quebró él y cerró por 6-3.
Y acá viene lo lindo: en octavos lo espera el checo Jakub Mensik, número 14 del mundo, que viene de dejar en el camino al kazajo Alexander Bublik por 6-4 y 7-6 (5). Día y horario, por ahora, una incógnita.
Antecedentes que invitan a soñar
- Ronda inicial del ATP 500 de Pekín 2024.
- Cuartos de final del Masters 1000 de Madrid.
Mientras Fran festejaba en China, la legión albiceleste no corrió con la misma suerte. El Mate, Mariano Navone, cayó ante el australiano Alex de Miñaur por 7-6 (4) y 6-2. Sebastián Báez, el Flaco de San Martín, arrancó ganando 7-5 ante el local Juncheng Shang, pero terminó perdiendo por 5-7, 6-3 y 7-5. Y en Tokio, Tomás Etcheverry, único argentino en el cuadro japonés, también se fue a casa: arrancó arriba contra el griego Stefanos Tsitsipas y terminó cayendo por 4-6, 6-3 y 6-4.
La cancha china, ahora sí, le abre la puerta a un cruce con historia favorable. Pero la historia, ya se sabe, se juega. Y se gana, también. Próxima parada: Mensik. Yo ya tengo el café listo para verlo.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Alerta Litoral