Siete platos para bajar el ausol y darle aire a la semana, del 19 al 25 de octubre
Carne braseada, pizza de coliflor, fondue de queso y panqueques con dulce de leche, entre otras opciones que aprovechan ingredientes de primavera y rinden para más de una comida.
Te imagino ya pensando el menú de los próximos días, con la agenda ajustada y la cabeza puesta en qué cocinar sin complicarla. Esta vez te traigo siete recetas para variar, todas con esa lógica práctica que tanto nos gusta en la cocina de casa: que sean ricas, que rindan y que, si sobra algo, al día siguiente se transforme en otra comida sin que nadie proteste.
Lunes y martes: carne braseada, la base de toda la quincena
La semana arranca con carne braseada como plato principal, y la técnica es de las más amigables que existen. Se trata de dorar bien el corte a fuego fuerte y después bajar la llama, tapar la olla y dejar que se cocine lento con verduras, un buen chorro de vino, caldo y las especias que tengas a mano. El resultado es una carne tierna y jugosa que se desmiga sola, lista para llenar un plato o para estirarse durante varios días. Lo bueno de esta preparación es que rinde y mucho: lo que sobra se vuelve relleno de empanadas, de una tarta salada o de unas pastas caseras; también sirve como base para tacos, sándwiches o para arrancar un estofado express entre semana. Conviene comprar un corte de paleta o aguja, que suelen andar entre los seis mil y los nueve mil pesos el kilo en los mostradores de barrio, y acompañarlo con un puré clásico o unas papas al horno para que la salsa no se pierda.
Miércoles: pizza de coliflor, la sorpresa sin gluten
A mitad de semana aparece la pizza de coliflor, una alternativa que se cocina sin harina y que admite variedades gracias a la estación. La masa se arma con la floreta procesada y bien escurrida, y arriba se puede poner lo que haya en la heladera. Como estamos en plena temporada de espárragos, te sugiero probarlos cortados finos sobre la prepizza, junto con un poco de pesto o con la clásica salsa de tomate y unas láminas de zucchini o berenjena. Queda crocante, ligera y es ideal para esos comensales que están dejando el gluten de a poco o que simplemente quieren probar algo distinto sin resignar la pizza del miércoles a la noche.
Jueves: ensalada tibia de espárragos con orecchiette
Para el jueves, la propuesta es una pasta corta —las orecchiette, esas orejitas que vienen del sur de Italia— acompañada con espárragos y panceta. El truco para que los espárragos queden crocantes y con ese verde intenso es no hervirlos nunca: se saltean o se grillan directamente en la grasa de la panceta, que es donde está el sabor. El precio de referencia de un paquete de orecchiette arranca cerca de los tres mil quinientos pesos, y los espárragos andan por los dos mil el atado en verdulerías bien surtidas. Un plato reconfortante, rápido y con la llegada de la primavera metida en cada bocado.
Viernes: fondue de queso, para compartir en la mesa
El viernes de noche invita a quedarse en casa y la fondue de queso es una excusa perfecta. La preparación es de origen suizo y combina quesos fundidos —en su versión clásica, Gruyère y Emmental— servidos calientes en una olla especial sobre la mesa. Alrededor se acomodan pinches largos con pan cortado en cubos, papas hervidas, vegetales crudos o frutas como manzana y pera. Cada uno va mojando y la cena se estira sin apuro, con la charla como condimento principal.
Sábado y domingo: lasaña y panqueques con dulce de leche, para cerrar con lo mejor
El fin de semana se abre con un clásico que nunca falla: la lasaña de carne picada, con sus capas de pasta, su relleno bien condimentado y la bechamel casera que une todo. Y como cierre dulce, los panqueques con dulce de leche, que en Argentina son casi un documento de identidad. Lo que los hace inolvidables es la capita de azúcar caramelizada de arriba: se consigue con el grill del horno bien caliente, con una cuchara metálica pasadas por la llama de la cocina o volcando encima un caramelo rápido hecho en sartén con azúcar y unas gotas de agua. El contraste entre la cubierta brillante y crocante y la masa tierna es de esas cosas que alegran una sobremesa.
Lo que conviene tener en cuenta antes de arrancar
Te dejo, a modo de resumen práctico, algunas puntas que resumen el espíritu de la semana:
- Aprovechá los espárragos de primavera: están baratos, en su mejor momento y se cocinan en minutos.
- La carne braseada del lunes puede alimentar tres o cuatro comidas distintas, así que conviene hacer buena cantidad.
- La pizza de coliflor admite variedades en la cubierta y es una buena manera de sumar vegetales sin que los chicos protesten.
- La fondue del viernes se disfruta mejor en grupo y con panes firmes que no se desarmen al mojar.
- Los panqueques del domingo se pueden dejar listos desde la mañana y solo caramelizar al momento de servir.
Si me preguntás cuándo conviene meterse en la cocina con estas recetas, te diría que la mejor época para probar la pizza de coliflor y los espárragos es ahora, en octubre, cuando están en plenitud y los precios todavía son amables. La carne braseada y la fondue, en cambio, aguantan todo el año y funcionan siempre. Anotate la que más te tentó y arrancá por ahí.
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